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viernes, 2 de octubre de 2009

Palabras


Me interesa el tema semántico, que Juan José ha iniciado en este blog. Sobre todo cuando necesitamos configurar nuevos lenguajes para denominar invenciones. Moldear y fabricar vocablos.

Como, por ejemplo, el uso del término "ergódico" para este tipo de literatura, que acuñó Espen Aarseth (o como "polifonía", que acuñó Bajtlin). La literatura ergódica "exige un esfuerzo nada trivial para que el lector atraviese el texto y penetre en su sentido". La cita la extraigo de una intervención de Laura Borràs, investigadora de este tipo de literatura y que habla, por ejemplo, de "inmersión narrativa" y de "límites líquidos".

En la revista Quimera de septiembre publiqué un "Glosario para no iniciados", donde recolecto -con su respectiva cita-, y en ocasiones labro -aparecen sin referencia bibliográfica-, términos que ayuden a un acercamiento. Aquí 5/45:

Hiperfonía: Cuando en el proceso de creación de una obra polifónica intervienen varias conciencias, que coinciden en una misma intención para la obra final. Polifonía + polifonía = hiperfonía.

Hipermedismo: Género artístico y literario que explora las posibilidades de las plataformas tecnológicas para la combinación de la cualidad multimedia con la interacción del público.

Hipertexto: “Conjunto de documentos de cualquier clase (imágenes, texto, tablas, vídeos) conectados entre sí por medio de enlaces (...), fragmentos de información que podemos llamar lexias” (Janet H. Murray, 1999). Se puede “conectar un pasaje de discurso verbal a imágenes, mapas, diagramas y sonido tan fácilmente como a otro fragmento verbal” (George Landow, 1992) / La Biblia es el primer libro hipertextual de coautoría múltiple (aunque se atribuye a Dios): fragmenta su contenido en pequeños versos, de fácil ubicación gracias a la nomenclatura de “libros”, “capítulos” y “versículos”. Esta fragmentación y ordenamiento de la obra permite que se realicen lecturas colectivas sin necesidad de que cada lector posea la misma copia ni edición; es decir, escapa al número de página, que suele ser el indicador tradicional.

Literatura multimedia: Utiliza distintas artes para crear planos narrativos y poéticos, con los que transmitir su contenido. Rompe las fronteras entre las artes para combinarlas y presentarlas en una única plataforma. Los caligramas griegos, Technopaegnia, y los caligramas latinos, Carmina figurata, se consideran precursores de este tipo de escritura. En lo multimedia, el tiempo se ha fragmentado, ha perdido su cualidad unificadora, de ordenamiento del caos. El tiempo depende ahora del movimiento que sucede dentro del espacio que intenta medir.

Polifonía: Término utilizado en música para referirse a “un conjunto de sonidos simultáneos, en que cada uno expresa su idea musical, conservando su independencia”. Mijail Bajtlín fue el primer teórico en aplicar este concepto a la literatura, para definir la obra de Fiódor Dostoyevski, en la que “el lector conocía tantas perspectivas vitales como personajes principales había en los textos” (Wikipedia, 2009).

Entrada publicada por Doménico Chiappe
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sábado, 26 de septiembre de 2009

Literatura pangeica



Recomendamos hoy la lectura del interesante artículo de Vicente Luis Mora El porvenir es parte del presente: la nueva narrativa española como especies de espacios . En él aparecen algunas posiciones polémicas que trato de resumir:

1) La novela convencional que hoy consumen los lectores normales de literatura es de estructura decimonónica, tardomoderna, kitsch. La única forma de literatura moderna interesante es la que desactiva irónicamente sus postulados, se burla de sus reglas añejas y es profundamente deconstructiva.

2) La auténtica novela contemporánea la escriben hoy autores que publican sólo en papel al modo deconstructivo y también algunos escritores electrónicos.
3) El diseño es una de las claves de la literatura pangeica… la página es un campo de batalla visual, sólo desde hace un tiempo los novelistas comienzan a dar la consideración que merece al aspecto visual de sus narraciones, que también configuran un espacio textual de tensiones….

4) El narrador pangeico no distingue límites de influencia, y trabaja indistintamente con esos materiales. Todas ellas suponen combinaciones de literatura y música, literatura e imagen, literatura e informática, literatura y arte, o varias a la vez. Todas ellas implican el conocimiento, en ciertos casos profundo, de otros saberes y/o ramas artísticas, que se aplican sin solución de continuidad a la hora de la elaboración del texto, entendido este término en un sentido lo suficientemente amplio.

En la entrada anterior Félix Remírez expone casi justamente lo contrario:

1) La literatura digital también debe aspirar a ser popular, masiva, que atraiga y emocione a a un significativo número de lectores. Es malo caer en la marginalidad
2) El riesgo de caer en ella viene de otorgar demasiado énfasis al interface, “a los efectos especiales”, a los enlaces, a la ruptura, a la “digitalidad”, en detrimento del texto. ... en muchos lugares, se explora con ahínco la ruptura extrema de la linealidad, el impacto visual, la sorpresa por medio de la imagen, la aplicación multimedia, la simultaneidad arbitraria de relatos, etc. descuidando la palabra, y el orden narrativo que, en muchos casos, llegan a ser casi residuales. Tales excesos llevan a:

3) Aburrir al lector. El exceso de no linealidad puede simplemente cansar.

4) Confundir literatura con otro tipo de arte, por lo general visual.

5) El hacer hincapié en el interface es una guerra perdida para el escritor. Cualquier juego narrativo de cualquier consola tiene una calidad miles de veces superior a la que ni siquiera puede soñar un escritor digital solitario programando en Flash o en Java.

Entrada publicada por Juan José Díez


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