Mostrando entradas con la etiqueta e-book. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta e-book. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de febrero de 2010

Ibook




El lector de libros electrónicos del futuro tendrá poco que ver con el actual dispositivo que, a pesar de todo el ariete mediático, presenta demasiadas deficiencias técnicas y sensoriales. En un comentario realizado aquí yo indicaba que, en mi opinión, el libro electrónico del futuro no será papel pero será como el papel, entendiendo ese "como" en cuanto a que, al menos, debe tener todas las propiedades actuales del papel. Más muchas otras por supuesto.

Una idea en esta dirección es la que propone el húngaro Martin Perhiniak que ha desarrollado un diseño básico (aún no llevado a la práctica) para Apple. Se trata del Ibook. Este video es muy ilustrativo de todo lo que este concepto aporta. Se trata de un libro, muy parecido al que conocemos, pero con multitud de ventajas respecto al mismo. El Ibook se construye sobre todo lo que el libro convencional tiene ya, no contra él.

Seguir leyendo...
Entrada publicada por Félix Remírez

Share/Save/Bookmark

lunes, 1 de febrero de 2010

Cómo las mariposas y las gotas de lluvia acabarán con la tinta electrónica


    Puede parecer un titular exageradamente propagandístico - o demasiado lírico- pero no lo es tanto. Como casi siempre en ciencia, la naturaleza ofrece soluciones novedosas y mejoradas respecto a lo que el ser humano imagina primeramente. Va a ocurrir lo mismo- y a corto plazo- con los dispositivos de lectura de libros digitales. Ideas tomadas de la coloración de las mariposas o de cómo una gota de lluvia reposa sobre una hoja, están permitiendo el desarrollo de pantallas de visualización avanzadas.

    El despegue en estos dos últimos años del libro electrónico, desde un punto de vista técnico, se ha basado en la tecnología de la tinta electrónica, también llamada en ocasiones papel electrónico (estrictamente, cataforesis) aunque esta semana el nuevo IPad ha dado un paso atrás retornando a técnicas antiguas. Ha sido evidente el esfuerzo publicitario que las compañías que fabrican los lectores han realizado en los últimos meses promoviendo la idea de que la tinta electrónica era la panacea que permitía una lectura cómoda, visible bajo intensa luz ambiente y casi perfecta, encubriendo o minorando las deficiencias que tal técnica tiene.

    Es muy probable que los fabricantes de e-ink hayan estado dormidos, sin progresar en I+D, creyendo que tenían el mercado asegurado y sin apercibirse de que los consumidores buscaban prestaciones mejores. Un conjunto de nuevas tecnologías va a superar significativamente al papel electrónico, casi cuando aún no ha nacido. Especialmente, las siguientes:

- Variación de la longitud de onda
- Electrowetting
- LCD biestable

Continuar leyendo...




Share/Save/Bookmark

sábado, 30 de enero de 2010

Ipad


Se presentó, entre focos, entertainment y marketing intensivo, el prototipo del IPad de Apple que merece una reseña en este blog no por ser un gadget de moda más sino por su prometido uso como libro electrónico. No es fácil tener una opinión aún, porque no está a la venta ni uno puede sentirlo y probarlo en una tienda. Se parece a un Iphone grande pero, en realidad, es más un ordenador de capacidades muy limitadas, embellecido estéticamente con un diseño de moda. No tengo claro a qué mercado se dirige porque no es un teléfono y porque, por el precio que tiene, uno puede adquirir un ordenador mucho más potente. Y, ciertamente, es mucho más caro que un lector e-book tradicional. Y por tamaño, desde luego, para llevar en el bolsillo no es.

Su sistema operativo tendrá las mismas limitaciones que el del Iphone y por tanto quedará lejos de las prestaciones de un laptop (velocidad, multitarea, sistema de archivos por carpetas, compatibilidad con Mac OS X o Windows, correrán sólo aplicaciones dedicadas, etc.). Sin un SO potente, y tan cerrado como el que incorpora, podrá ejecutar un procesado de texto no exigente, acceso a Internet, juegos sencillos, pequeñas utilidades como las desarrolladas para Iphone, correo electrónico y poco más. Funciones que se podrán ejecutar más cómodamente que en un IPhone pero a costa de un aparato que pesa 5 veces más y es 4 veces más grande. Por lo que parece tiene una interactividad escasa con dispositivos externos ya que se basa en la misma filosofía que el Iphone que depende de software propietario para conectarse (nada de USBs estándar, salidas estándar de vídeo, etc.). Respecto a la conectividad vía Internet esta es alta en cuanto a hardware (3G, WiFi,etc. ) pero no en cuanto a software (parece que no se visualizarán las animaciones en FLASH por ejemplo).

Todo lo anterior serán aspectos a evaluar al compararlo con un laptop.

¿Y con un e-book? Al ver el Ipad y sus prestaciones limitadas la primera idea que viene a la cabeza es que, precisamente, su aplicación más real será de la lector de libros electrónicos. Un lector que incorpora algunas funciones de ordenador más que un ordenador que incorpora funciones de lectura. El lanzamiento simultáneo de la tienda online iBooks apunta a esta idea. Además, ya se han cerrado acuerdos con varias editoriales como la McGrawn Hill.

Lo primero que hay que señalar es que se trata de una pantalla LCD y por tanto se aleja de la tecnología más novedosa en lectores de libros electrónicos, ya que es un display emisor que tiene los problemas habituales (cansancio de la vista, consumo relativamente elevado, poca visibilidad bajo luz ambiente elevada) y las ventajas habituales (color, rapidez de refresco, vídeo). Esta elección – más propia de un laptop que de un e-book - afecta singularmente a la batería. La duración que se publicita de la misma es de 10 horas. Probablemente, en la realidad práctica, será bastante menos y en cualquier caso está muy por debajo de la duración que tienen la e-ink convencional o las nuevas técnicas que se están desarrollando. La resolución de la pantalla es de 1024 x 768 que para un e-book es suficiente (pero no para un ordenador) en formato 4:3 antiguo. El Ipad saldrá al mercado con 16, 32 o 64Gb de memoria y en este aspecto gana por goleada a los e-books actuales (el Kindle, por ejemplo, incorpora 2Gb). Como libro electrónico, Ipad tiene las ventajas propias de que también es un ordenador (por ejemplo, podríamos escribir y actualizar nuestro blog), leer obras que incorporen vídeo, etc. Y la gran desventaja de que su pantalla cansará la vista.

Además, en lo que se refiere a la literatura digital (y a su conexión a Internet), se verá limitado si no permite visualizar Flash, etc. Habría que esperar al advenimiento de HTML5 para poder crear literatura digital legible en el dispositivo.

En definitiva, mi opinión es que es demasiado caro para lo que ofrece. Si costara 100€ sería otra cosa.

Entrada publicada por Félix Remírex   Biblumliteraria





Share/Save/Bookmark

jueves, 14 de enero de 2010

¿Fracasarán los e-books?



La mayoría de opiniones que se publican hoy en día- más aún en sitios dedicados a la literatura digital y en Internet- dan por sentado que el lector electrónico de libros digitalizados (que no digitales) acabará imponiéndose como dispositivo preferente en la comercialización y lectura de libros. A lo sumo, existe una duda sobre si la tecnología actual se modificará en un futuro cercano para ofrecer color, gráficos o refresco de pantalla más rápido. Desde el punto de vista de negocio hay un consenso aparente en que la industria editora se está equivocando, perdiendo el tren y actuando con ceguera ante los “inevitables” cambios que la digitalidad trae, aunque curiosamente la industria editorial no parece estar muy de acuerdo y, ajena al ruido mediático, continúa con sus propias prácticas que seguramente buscan la maximización del beneficio de sus negocios.

Independientemente de que uno esté de acuerdo o no con estas opiniones siempre es de agradecer escuchar las reflexiones contrarias, aunque sólo sea por pulcritud intelectual, por mantener un espíritu crítico, por aceptar que entre aire fresco y por estar alerta a opiniones alternativas - off mainstream - que, muchas veces, acaban siendo las que realmente modifican el futuro.

Por eso, me ha gustado leer el post titulado
Why eInk, ePub, And eBooks Will Fail que aparece en el blog The Ebook Test de Mike Cane. Ya por el sólo nombre del blog, vemos que el sitio no es sospechoso de estar en contra de los libros electrónicos por lo que su opinión me parece muy a tener en cuenta.

Comienza Cane señalando que en el libro The Art of the Start de Guy Kawasaki hay una frase que, en su opinión, describe bien por qué el libro electrónico fracasará y lo ilustra con un gráfico muy representativo.

The TAM [Total Addressable Market] is the true size of the potential market you can go after, not the totality of every nickel that’s spent in something related to your product or service.

¿El ebook como producto da servicio al mercado? En opinión de Cane, no. Los dispositivos actuales son caros, sus fuentes son poco nítidas, son lentos, hay que pasar por la pesadilla (nightmare) de las protecciones, muchos están ligados a una única plataforma (como los de Kindle), requieren batería (no podríamos llevarlos a una isla desierta y leerlos dos años después), etc. No ofrecen ventajas respecto al libro convencional excepto que “no habrá que comprar muebles para guardarlos”. Cane también añade que las personas que ya leen e-books digitales lo hacen porque, en general, ya tienen un aparato que usan principalmente para otros servicios (por ejemplo, un teléfono) y ven al e-book sólo como pequeños textos: People regard them as teeny-tiny files that are a collection of words. The effort, energy, and thinking that are the ingredients of such things — books — are lost.

Concluye que el e-book presenta muchas similitudes con el mercado incipiente de los videojuegos en los años 80, una burbuja que explotó tres años después.

Hace poco más de un año, se publicaba Digital fiction reading: Haptics and immersion, en el Journal of Research in Reading, ISSN 0141-0423, Volume 31, Issue 4, 2008 por el Centro Nacional para la Educación y la Investigación de la Lectura de Noruega, en el cual se señalaba que el formato digital y , sobre todo, el leer en un monitor - cualquiera que este sea - influyen de forma decisiva en la manera de comprender una obra literaria hasta el punto de disminuir la atención cognitiva que sí se consigue con los libros. Según Anne Mengen, autora del estudio, el cerebro humano mejora en su rendimiento cognitivo cuando el texto está íntimamente ligado al soporte físico que lo contiene; cuando se aúnan varios sentidos (olor, tacto,..) en la lectura. (Un análisis más pormenorizado puede leerse en Lectura en pantalla y cognición
).

En la misma línea, recientemente se publicaba en El País
un artículo a contracorriente de José María Álvarez, catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos, titulado Incertidumbres de la web 2.0 en el que criticaba severamente el camino digital. Artículo que –como se puede ver en los comentarios que los lectores enviaron tras leerlo- recibió un furibundo y generalizado vapuleo.

De hecho, excesivo para mi gusto. Demasiada uniformidad. Soy poco amigo de la uniformidad de pensamiento. Porque, como decía al principio, aunque sólo sea en aras a mantener una actividad intelectual crítica y atenta a opiniones “fuera de la moda”, esta serie de reflexiones contracorriente me interesan mucho.


Post publicado por Félix Remírez




Share/Save/Bookmark

viernes, 6 de noviembre de 2009

El precio justo


     Hace unos años existía en televisión un programa concurso que se basaba en acertar el precio de un articulo determinado y cuyo título era “El Precio Justo”. Ante la aparición de diversos dispositivos lectores de texto digitalizado (y, a efectos de esta reflexión, no importa cómo los denominemos finalmente. Me temo que el nombre definitivo dependerá de las campañas de marketing y no de ningún criterio lingüístico) cabe preguntarse cuál sería el precio razonable y justo en términos de mercado de estos artefactos. La misma reflexión podría hacerse del coste de los propios ficheros que contienen los libros digitalizados.

    Parece que estamos lejos de la situación de equilibrio entre oferta y demanda.

   Por ejemplo, hoy en día, la mayoría de los lectores digitales de ciertas prestaciones no puede encontrarse por menos de 200€, al menos si son originales (copias piratas de estos pueden obtenerse significativamente más baratas en algunos países). Existen unos pocos lectores más sencillos del orden de los 120 euros y prestaciones
menores.

   Pues bien, un estudio que elaboró no hace mucho The Cocktail Analysis entre internautas españoles de 18 a 45 años concluye que, como media, las personas encuestadas creen que el precio justo de un lector digital con prestaciones debe rondar los 71€, lejísimos de los precios actuales. Los potenciales usuarios los comprarían sobre todo para leer novela, quedando otro tipo de literatura o la lectura de periódicos significativamente por detrás en las preferencias.

   Por otro lado, también el coste de las descargas de los libros digitalizados está lejos de los precios a los que el consumidor aspira. De acuerdo a la segunda edición del estudio “
Digitalización del libro en España", realizado por Dosdoce.com y Ediciona, el 40% de las 277 editoriales encuestadas durante la Feria del Libro LIBER considera que el precio de los libros digitales que se descargan debería ser un 50% más barato que su versión en papel (aunque no se indica respecto a qué tipo de edición en papel. Se supone que a la más sencilla, no a las ediciones de lujo). En cualquier caso, los 9.99 USD a los que Amazon vende los best sellers parecen muy excesivos para los consumidores españoles. Y probablemente el dólar al que vende las ediciones de clásicos también, porque estos libros mayoritariamente pueden encontrarse de manera gratuita en la red. A este coste habría que sumar el de la conexión telefónica (está por ver la reacción de las compañías de telefonía ante el roaming gratuito que propone Amazon).

    Este estudio indica también que una mayoría de lectores aceptaría que los ficheros digitalizados incluyeran publicidad si los libros digitales pudieran descargarse gratuitamente. Como dato interesante, señalar que los usuarios parecen aceptar el nuevo soporte pero no tanto los nuevos contenidos ya que los e-books preferidos serían los best-sellers en papel, sólo que digitalizados. Cabe mencionar otro hecho interesante. En Estados Unidos, unos millares de bibliotecas ofrecen ya el servicio de
descarga sin coste. Así, fidelizan a sus socios y ofrecen un servicio doble: en papel o en soporte electrónico. Esta tendencia puede generalizarse y entonces nos encontraríamos con un escenario en el que el lector podría descargarse gratis un libro digitalizado, sin necesidad de pagar por él descargándolo de una editorial o de un proveedor de tal servicio. Esto supondría un obstáculo notable para que se desarrollara una industria rentable en torno al libro digital.

    Los consumidores se decantan, asimismo, por lectores capaces de visualizar formatos abiertos no propietarios a fin de no quedar esclavos de una compañía o un lector determinado.

    Asimismo, en el estudio de Ediciona del 2008, el 57% de los encuestados consideraba que las dos “tecnologías” (papel y electrónica) convivirán; tan sólo un 15% de los profesionales del sector opinaba que los libros electrónicos llegarían a imponerse sobre los libros en papel.

    Ningún estudio, sin embargo, habla de literatura digital. Todos los debates se centran casi exclusivamente en la digitalizada. Muy poca gente, hoy por hoy, está dispuesta a pagar por la literatura digital existente (entre otros motivos, porque se asimila a los blogs y estos son gratis. Al menos hasta que Blogger, Wordpress, Obolog, etc lo permitan).

   Da la impresión que falta aún para que la demanda y la oferta – al parecer más mediática que real- se crucen en el precio justo y en el interés común.


Entrada publicada por Félix Remírez




Share/Save/Bookmark

jueves, 1 de octubre de 2009

Lectores digitales, e-paper y e-ink



Los lectores digitales (yo personalmente prefiero esta denominación porque los artefactos que hoy conocemos no son libros – al menos en el sentido unitario del término- sino lectores que pueden visualizar muchos libros) dependen de la tecnología disponible. Su desarrollo comercial masivo en el futuro, por muchas campañas de ventas que se hagan, también. Aunque se está avanzando en su mejora, aún queda bastante para que el lector digital cumpla con los requisitos que un individuo medio suele requerir para leer:

· Ligereza.
· Que no canse al leer y que esto ocurra en cualquier condición de luminosidad.
· Portabilidad (por ejemplo, que no necesite energía).
· Agilidad (por ejemplo que el pasar una página no sea una operación lenta debida al tiempo de refresco de la memoria).
· Robustez ante el uso ordinario (por ejemplo, que puede doblarse, flexionarse, que no se deteriore al caer).

No es sencillo conseguir todas estas cualidades (que curiosamente tiene el papel) desde un punto de vista técnico. Los primeros dispositivos se basaban en pantallas planas como las que tienen los ordenadores o las televisiones. Pero pronto se comprobó que no cumplían con gran parte de los requisitos: son frágiles, no se ven bien en cuanto el ángulo de lectura cambia, consumen mucha energía, producen calor, cansan la vista debido al mecanismo interno de visualización, etc.

La tecnología que está permitiendo avanzar en la creación de lectores digitales (e-books) es la que suele denominarse como “papel electrónico” (e-paper) o "tinta electrónica" (e-ink) aunque ni se trate de papel ni se trate de tinta.

Es una técnica que consume poco (al menos, muchísimo menos que una pantalla TDT o LCD), que no emite calor, que presenta un excelente contraste (por lo que puede leerse fácilmente) y que es robusta. Incluso, es relativamente económica de fabricar. Aún, sin embargo, presenta varios problemas. Por un lado, no es un sustrato flexible (no podemos arrollar el e-papel como el papel convencional), es lenta de refrescar y además no se ha desarrollado aún en color. Aún así ha supuesto un avance significativo.

¿Pero qué son el papel electrónico o la tinta electrónica?

Seguir leyendo….


Entrada publicada por Félix Remírez

Share/Save/Bookmark
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...