Mostrando entradas con la etiqueta hipertexto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hipertexto. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de noviembre de 2011

Luminous Airplanes


          

        Luminous Airplanes es una novela de Paul Lafargue originalmente publicada en papel. Lo interesante es que el autor ha creado una página web para ampliar la obra con más capítulos. En los ya añadidos se continúa el hilo de la trama original con nuevos acontecimientos y se aprovecha el hipertexto para desarrollar algunas subtramas  y personajes procedentes de la novela. Según Lafargue, cuando la obra se complete contendrá más del triple de extensión que el libro.
         El narrador es un joven programador que emigra de California cuando estalla la burbuja de las empresas punto com y recala en la casa de su abuelo recientemente fallecido en la ciudad ficticia de Thebes, en Nueva York. Allí , durante la puesta en orden y limpieza de la casa, descubre momentos claves de su propia biografía, como la muerte violenta de su padre hippie o los inventos de máquinas voladoras de su abuelo. Son particularmente vivas las descripciones de los tiempos heroicos de los jóvenes programadores pioneros que siendo todavía estudiantes se embarcaban en diseñar video juegos con medios muy rudimentarios.
         El autor llama a su obra un "hyperromance" y prefiere considerarla como un "texto inmersivo", más que como una simple narración hipertextual, que es lo que realmente es, al margen de adjetivos más o menos rimbombantes. Los mayoría de los enlaces son internos, remiten a nodos puramente textuales escritos por el autor para ampliar la narración. Estos nodos de segundo nivel no remiten a su vez a otros, por tanto tenemos sólo un nivel de extensión hipertextual. Existen algunos enlaces externos que nos mandan a artículos de la Wikipedia, a páginas web o a contadas fotografías de lugares reales. En este sentido podemos llamarla webnovela, si entendemos por tal aquella obra que aparece en una simple página web y tiene enlaces externos que conectan a la narración con Internet. Sin embargo, carece de otro rasgo decisivo de la interNetura: la interactividad es nula, pues ni el lector puede intervenir en la trama ni hacer comentarios sobre su lectura de la obra.
Entrada publicada por Juan José Díez

Share/Save/Bookmark

lunes, 14 de febrero de 2011

"Traumgedanken", el libro hilvanado

          

   Por Comunicación Cultural nos enteramos de que María Fischer ha realizado materialmente, dentro de un libro códice, un hipertexto a base de conectar físicamente hojas de papel mediante hilos de colores. “Traumgedanken” (Pensamientos oníricos) en palabras de la autora: "contiene una colección de textos literarios, filosóficos y científicos sobre los sueños y sus diferentes teorías. Para facilitar el acceso a este elusivo tema, el libro está diseñado según el modelo de un sueño sobre un sueño. Análogo a un sueño, donde los trozos de realidad son ensamblados para construir una historia, el libro reúne diferentes fragmentos conectados por hilos cosidos bajo ciertas palabras clave. Los hilos visualizan la confusión y fragilidad de los sueños."
    En algunas páginas hay ilustraciones hechas con los hilos que intervienen en la página opuesta. Su forma y color concuerdan con las palabras clave; la autora pretende así generar imágenes abstractas parecidas a las de los sueños.
         
    Además, hay cinco páginas donde las letras de un fragmento  escogido  están hilvanadas en el papel de la página opuesta, si bien no  son legibles porque la verdadera superficie de esas letras está dentro de la pagina plegada. Esto, según la autora, expresa el misterio de los sueños y de su interpretación.

             

    Los expertos en literatura electrónica coinciden en presentar como precursores del hipertexto, formato típico de las pantallas electrónicas, algunos libros de Borges, Cortázar o Italo Calvino. Esos autores publicaban sus historias no lineales o fragmentadas adaptándose por fuerza a las restricciones impuestas por las hojas de papel - cosidas por el lomo - de los libros códice. Pero ni ellos ni sus editores encontraron una Penélope. Maria Fischer pacientemente, con un trabajo de bordadora, de onírica costurera, ha ido cosiendo cada palabra importante con un texto que la explica o amplía, de forma que si tiramos del hilo azul que subraya la palabra Realidad, somos conducidos a un sesudo texto germánico en el que se explica ese concepto y su incierta relación con los sueños. Lo mismo podría haberse hecho con Rayuela, y a la riqueza de la prosa de Cortázar se habría añadido el cromatismo de los hilvanes.
    Algunos inconvenientes vistos desde fuera: las páginas aparecen llenas de una maraña de hebras que dificulta la lectura de los textos. Si se rompe un hilo, se acaba el invento. La gracia del hipertexto es el acceso inmediato a la pantalla enlazada, pero aquí tirar del hilo para ir a su texto correspondiente es una tarea engorrosa, pues hay que separar antes los hilos competidores para lo que se requiere en ocasiones una manipulación  fina más propia de miniaturistas. Tampoco se entiende bien el tiempo y el esfuerzo empleados para simular en un medio de manera imperfecta y artificiosa lo que en otro va llano y natural. Pero así concebimos a veces la vanguardia y sus artes derivadas de la curiosidad, la novedad y el asombro: como un mero ensayar las combinaciones posibles de materiales y formas, de manera mecánica, olvidando el efecto estético. O en este caso el efecto cognitivo, pues sería mucho más claro un estudio sobre los sueños en un libro tradicional con notas a pie de página. O, ya puestos, si lo que nos interesa es el contenido, ese mismo libro con enlaces normales en una web.
    El códice tiene un formato de 20 × 28 cm y 76 páginas. No está a la venta (imagino que porque bastante tienen los editores comerciales con verse obligados a contratar a diseñadores multimedia, para gastar también en hilo y costureras). Estará en las bibliotecas universitarias porque es un proyecto fin de carrera para la University of Applied Sciences de Augsburgo y ha merecido el Grand Prix 2010 of Bavarian State Award for Young Designers. En este desfile de diapositivas podemos ver los hilos de la trama más de cerca.

Entrada publicada por Juan José Díez

Share/Save/Bookmark

martes, 23 de febrero de 2010

Super Mario 64: un cibertexto literario

El hipertexto, concebido en su sentido originario del proyecto Xanadú de Theodor Nelson, debería ser un texto abierto y vinculado a toda manifestación textual del mundo. Pero la narrativa hipertextual a la que estamos acostumbrados desde la iniciativa Eastgate hasta Deena Larsen, suele consistir más bien en un "hipertexto cerrado" que contiene en sí mismo todas las "lexías" almacenadas, a las que podemos acceder, eso sí, con cierta libertad, sin un orden predeterminado y solo después de conocer y experimentar las posibilidades de navegación del artefacto textual. Por eso prefiero utilizar aquí el término cibertexto acuñado por Espen Aarseth, para hablar de Mario 64 y del tipo de literatura electrónica que los videojuegos pueden ayudar a iluminar.

Aarseth, considera el texto un artefacto presentado siempre en un dispositivo mecánico que ofrece herramientas, pero también resistencia, para su consumo: el texto ofrece una información de salida (output) que el usuario decodifica introduciendo sus propias inferencias (input) que se verán ratificadas, o no, de nuevo por la información de salida. Es decir, el lector se conduce mediante “ciclos de retroalimentación”, o, si se quiere (recuperando la feliz metáfora de Norbert Wiener), de la misma manera que el timonel enderezaba el navío griego hacia la luz del faro. Hablar de Cibertexto comporta hablar, más que de la definición de un artefacto concreto o de un nuevo objeto tecnológico, de una perspectiva crítica desde la que afrontar toda relación del usuario con el texto. En cualquier caso, aquí me interesa usar "cibertexto", porque es un término que incide más en el proceso de retroalimentación interactiva entre el usuario y el artefacto textual, y menos en las posibilidades de apertura e interacción humano-humano tan importantes en la concepción del hipertexto. Aun así, como veremos, muchas de las soluciones narrativas basadas en la tecnología del "vínculo" descritas tradicionalmente por la denominada "crítica hipertextual" de la escuela de Gorge P. Landow, aparecen en Mario 64.

Veamos cómo funciona este juego lanzado en Europa en 1997 para la consola Nintendo 64:

Mario, un fontanero italiano de mediana edad pero con unas fabulosas condiciones físicas, es invitado por la princesa Peach a un pastel cocinado por ella misma en su castillo. Pero el castillo es tomado por el malvado Bowser quien ha encerrado a la Princesa y sus sirvientes usando el poder de 70 de las 120 estrellas del castillo. Muchas de las pinturas del castillo son portales hacia otros reinos en los que las tropas de Bowser cuidan las estrellas.

Aquí tenemos "la trama", pero nadie nos dice cómo va a ser "el argumento" que nos permita avanzar en la historia. En el capítulo “Plot and rizome” del artículo The boundaires of the digital narrative (2007), Juan B. Gutiérrez pone en relación la estructura geométrica del hipertexto y su proceso de lectura rizomático, con las viejas teorías de Tomashevsky de trama y argumento. La trama o fábula equivaldría a esa malla total del hipertexto, el argumento sería cada uno de los recorridos individuales y diferentes que realizan los usuarios con su elección de vínculos. Así cada usuario recorrerá un argumento particular e irrepetible cuyos momentos álgidos, sus intrigas y sus desenlaces no tendrán que ver con la disposición de la información sino con el progreso de la investigación que lleva a cabo el usuario sobre el documento.

Así funciona el recorrido de Mario por las galerías del castillo en busca de los vínculos a otros mundos. Unas galerías que pertenecen a la fase marco, en el sentido que se emplea el término marco en el argot literario para referirse, por ejemplo, a las conversaciones del Conde Lucanor con Patronio al inicio de cada capítulo en el libro de Don Juan Manuel o a la historia del sultán Shahriar y Sherezade de las Mil y una noches. Porque la historia de Mario 64 está compuesta como las muñecas rusas, con historias dentro de historias que son los mundos a los que accedemos a través de las pinturas del castillo. Solo que en este caso el orden en el que los recorremos depende fundamentalmente de nuestra elección y de la cantidad de estrellas que seamos capaces de conseguir en cada mundo.

Y una vez dentro de estos mundos, esta lógica narrativa desatada de casi toda linealidad continúa: las estrellas, aunque están numeradas, pueden cogerse salteadas, excepto aquellas que solo pueden ser encontradas después de haber cogido alguna otra estrella. Vamos descubriendo la lógica de cada mundo mediante nuestro deambular rizomático por su superficie en 3D, sin un recorrido fijo, más allá del que nos marquemos nosotros mismos. No basta con avanzar de izquierda a derecha como en la mayoría de juegos en 2D; en Mario 64 solo encontramos caminos fijos en los tres encuentros con Bowser, para así forzar a los jugadores a llegar hasta donde se encontraba Bowser, más que a explorar el nivel.

Lo que definitivamente pone en relación a Mario 64 con la corriente más antigua de la literatura electrónica, que ha abundado en la experimentación con el proceso narrativo, es esa libertad, sutilmente limitada pero aparentemente absoluta, por parte del usuario en la resolución del argumento a través de su capacidad de elección.

Y digo literatura porque, al fin y al cabo, ¿qué clase de referentes si no literarios emplea Miyamoto para la composición de su trama narrativa? Me permitiré citar algunos de las denominadas "funciones de Propp", esos elementos narrativos irreducibles en los cuentos populares rusos que Vladímir Propp catalogó en su famosa Morfología del cuento, que son perfectamente contrastables en la obra de Shigeru Miyamoto:

02) Prohibición. Recae una prohibición sobre el héroe.
03) Transgresión. La prohibición es transgredida.
04) Conocimiento. El antagonista entra en contacto con el héroe.
05) Información. El antagonista recibe información sobre la víctima.
12) Prueba. El donante somete al héroe a una prueba que le prepara para la recepción de una ayuda mágica.
13) Reacción del héroe. El héroe supera o falla la prueba.
14) Regalo. El héroe recibe un objeto mágico.
15) Viaje. El héroe es conducido a otro reino, donde se halla el objeto de su búsqueda.
16) Lucha. El héroe y su antagonista se enfrentan en combate directo.
17) Marca. El héroe queda marcado.
18) Victoria. El héroe derrota al antagonista.
19) Enmienda. La fechoría inicial es reparada.
25) Tarea difícil. Se propone al héroe una difícil misión.
26) Cumplimiento. El héroe lleva a cabo la difícil misión.
29) Transfiguración. El héroe recibe una nueva apariencia.
30) Castigo. El antagonista es castigado.
31) Boda. El héroe se casa y asciende al trono. (En este caso un beso en la nariz y un pastel son, de algún modo, símbolos del Secreto, como lo eran para Borges en "La secta del Fénix" el mar o el crepúsculo de la noche en ciertos poemas de la las literaturas germánicas)
Entrada publicada por Lluís Villa


Share/Save/Bookmark

lunes, 30 de noviembre de 2009

Congreso de la Cibersociedad 2009 (I)

                                       


       Del 12 al 29 de Noviembre de este año se ha venido desarrollando el IV Congreso de la Cibersociedad , un congreso en línea organizado por el Observatorio para la Cibersociedad en el cual se analizan, entre otros, el impacto de lo digital en la impresión, la lectura y escritura en línea, el periodismo digital, etc.
      Varias ponencias referentes al libro digital y la literatura digital se han presentado dentro del Congreso. En primer lugar, podemos citar E-book:Te gusta leer?, de Eva Jiménez en donde la autora hace un repaso de la historia del e-book, de su tecnología (al respecto se puede leer este post) y del futuro tanto en cuanto a formatos se refiere como a la forma de comprar contenidos en la red. Hay un apartado que se refiere al uso potencial de los libros electrónicos en el mundo educativo.
      En Especifitats de la literacitat en línea , Daniel Cassany describe las particularidades de la escritura en línea (conectados a la red) o fuera de ella (desconectados) y estudia la homogeneización que la pantalla y la tecnología impone (una pantalla similar, unas plantillas de edición similares, unas formas de mostrar los contenidos similares) a pesar de que en apariencia puedan parecer diferentes.
      En Leer y Escribir hoy, Maria Antonieta Teodosio analiza el impacto de la red y la digitalidad en la forma en que el ser humano actual lee y escribe, mientras que en Valoración de la Herméutica en la comunicación literaria digital, María del Carmen Ruiz de la Cierva intenta demostrar, en una ponencia muy documentada, que la hermenéutica sigue siendo un elemento indispensable para la correcta interpretación de los textos, aún en la era digital.
     Mélanie Valle, en La novela y las nuevas tecnologías, analiza el impacto de los medios digitales en la creación de novelas, llegando a la conclusión de que la hiperficción es un nuevo género de ficción pero no puede considerarse como un subgénero novelesco. Microrrelato y modernidad digital. Estrategias comunicativas de un género fronterizo de Juan Luis Hernández analiza el micro relato por ser esta una forma de expresión abundantísima en la red, en especial en los blogs.
      Ana María Calvo, en Tipología de la narrativa digital o hipermediática: intertextualidad e interactividad centra su atención en el impacto del hipertexto y los hipermedia en la narrativa digital. Ponencia breve pero ampliamente documentada.
      En Sobre el texto literario y el canal de la comunicación: oralidad y escritura, digitalidad y multimedialidad. La edición de textos clásicos de Tomás Albadalejo y Juan Carlos Gómez se pasa revista al concepto de digitalidad como cualidad del canal de la comunicación literaria (y retórica) que tiene lugar por medio y con el apoyo de la técnica cibernética con especial énfasis en la edición de textos clásicos.
       Francisco Chico Rico presenta Texto y textualidad analógicos vs. texto y textualidad digitales; intenta dilucidar en qué sentido el texto y la textualidad analógicos (para entendernos, en papel), se diferencian del texto y la textualidad digitales publicados por medios electrónicos que incluyen virtualidad, hipermedias, hipertextos, interacción, etc.
       En La literatura oral en la era digital, Ulpiano Lada defiende que el uso de los nuevos medios digitales no implican que el oyente de literatura verbal deje de ser oyente. Un oyente que está fuera de la narración.
        Raúl Urbina, en Los blogs, los mecanismos de intercomunicación y la retórica aplica la ciencia clásica del discurso al análisis de los blogs y de su forma de comunicar.
         Por fin, en Digitalidad intertextual. Análisis retórico del discurso de Severn Suzuki ante la ONU (Río de Janeiro, 3 de junio de 1992): La niña que hizo callar al mundo durante seis minutos, María Amelia Fernández reflexiona sobre las particulares características de la textualidad digital desde una perspectiva intertextual. Analiza algunos textos adaptados al canal tecnológico y las consecuencias posibles para la calidad persuasiva del discurso. Como ejemplo, se ofrece un análisis del discurso que Severn Suzuki pronunció ante la ONU el tres de junio de 1992 y de su presencia actual en Internet.

Entrada publicada por Félix Remírez 

Ver en Biblumliteraria


Share/Save/Bookmark

sábado, 28 de noviembre de 2009

Bush, el hiperpadre





      Google Books ofrece todos los números de la revista LIFE. En el del 10 Septiembre de 1945, se puede ver, además de la euforia por la victoria americana, la llegada de McArthur a Japón o la curiosísima publicidad de aquella sociedad opulenta, un amplio reportaje sobre Vannebar Bush que incluye el texto resumido de su artículo fundacional As we may think, publicado en el Atlantic Monthly en 1945.
       Vannevar Bush (1890-1974) fue vicepresidente y decano del MIT en 1932; allí trabajó en instrumentos ópticos y de fotocomposición, así como en una máquina para la selección rápida dentro de un banco de microfilms. Durante la II Guerra Mundial fue nombrado por el presidente Roosvelt director de la Office of Scientific Research and Development, y como tal, responsable de 6.000 científicos implicados en el esfuerzo bélico. También trabajó brillantemente en radar, e incluso en un ordenador analógico. Los inventores del hipertexto Douglas Engelbart y Ted Nelson fueron directamente inspirados por su trabajo.
       Su concepción del MEMEX introdujo por primera vez la idea de una base de conocimientos fácilmente accesible que permitiera el almacenamiento y la recuperación rápida de la información, que en aquel tiempo ya había sufrido una explosión inmanejable por los científicos. Creía que la mente humana funcionaba por asociación y no por índices. “La mente salta instantáneamente al dato siguiente, que le es sugerido por asociación de ideas, siguiendo alguna intrincada trama de caminos conformada por las células del cerebro”. Efectivamente, hoy podemos confirmar que el funcionamiento de internet y de los hipervínculos hace pensar en la estructura de las redes neuronales.
         En las propias palabras de Bush: “El memex es un dispositivo en el que un individuo almacena todos sus libros, informes y comunicaciones, y que está mecanizado de tal forma que puede ser consultado con tremenda velocidad y flexibilidad. Un memex tiene la apariencia de una mesa con dos pantallas táctiles y un scanner. Dentro puede haber muchos gigabites de espacio de almacenamiento, llenos de información textual y gráfica, e indexados según un esquema universal.”  O sea, una vez más internet, con su estructura de nodos y enlaces.
         El artículo de LIFE contiene también descripciones y fotos de dispositivos raramente citados, como la cámara-cíclope que, puesta en la frente, fotografiaría cualquier cosa que alguien esté viendo y quiera conservar, o una calculadora matemática, incluso una máquina que podría mecanografiar lo que uno está hablando.
         Edison, Graham Bell, Bush, la gran tradición de científicos prácticos de la cultura americana. La electricidad, el teléfono, el hipertexto. Los tres colaboradores necesarios de la Gran Maraña.

Entrada publicada por Juan José Díez



Share/Save/Bookmark

jueves, 26 de noviembre de 2009

Mapas de hipertextos


Una forma- no nueva, pero sí un tanto diferente- de literatura digital es la basada en mapas de hipertextos.

Para explicar este tipo de obras imaginemos primero un mapa del mundo en que todos los países estuvieran desordenados. España en el lugar de Australia, Francia en el de Argentina, Marruecos en el polo, Japón sobre la India, China haciendo frontera con Texas. Un viajero que dispusiera de tal mapa tendría serias dificultades para encontrar su destino. Si ese navegante quisiera hallar la ruta más sensata para marchar de Madrid a Moscú y encontrara que, entre medio, debiera pasar por Caracas, Toronto y Nairobi, probablemente no encontraría jamás el camino o bien tardaría años en recorrerlo. En vez de poder trazar en el mapa un recorrido lógico (Madrid-Paris-Frankfurt-Varsovia-Minsk- Moscú, por ejemplo) se encontraría con que, al estar desordenado, la línea que él dibujaría sería Madrid-Caracas-Toronto-Nairobi-Moscú. Iría presto al aeropuerto y pediría un billete para Caracas. Cuando aterrizase no estaría más cerca del objetivo (como cabría suponer) sino mucho más lejos.

Supongamos, ahora, un hipertexto en el que sus diversas partes (capítulos, parágrafos, frases) están interconectadas entre sí, como si de ciudades unidas por autovías se tratara, por hiperenlaces. Pero que estos enlaces están enmarañados o mezclados a la manera del mapa de países cambiados de lugar. Un lector empezaría a tentar enlaces según los fuera encontrando pero, al estar la estructura del libro totalmente descompuesta, se iría perdiendo dentro de la historia, incluso desorientando.


Continuar leyendo ...



Share/Save/Bookmark

viernes, 2 de octubre de 2009

Palabras


Me interesa el tema semántico, que Juan José ha iniciado en este blog. Sobre todo cuando necesitamos configurar nuevos lenguajes para denominar invenciones. Moldear y fabricar vocablos.

Como, por ejemplo, el uso del término "ergódico" para este tipo de literatura, que acuñó Espen Aarseth (o como "polifonía", que acuñó Bajtlin). La literatura ergódica "exige un esfuerzo nada trivial para que el lector atraviese el texto y penetre en su sentido". La cita la extraigo de una intervención de Laura Borràs, investigadora de este tipo de literatura y que habla, por ejemplo, de "inmersión narrativa" y de "límites líquidos".

En la revista Quimera de septiembre publiqué un "Glosario para no iniciados", donde recolecto -con su respectiva cita-, y en ocasiones labro -aparecen sin referencia bibliográfica-, términos que ayuden a un acercamiento. Aquí 5/45:

Hiperfonía: Cuando en el proceso de creación de una obra polifónica intervienen varias conciencias, que coinciden en una misma intención para la obra final. Polifonía + polifonía = hiperfonía.

Hipermedismo: Género artístico y literario que explora las posibilidades de las plataformas tecnológicas para la combinación de la cualidad multimedia con la interacción del público.

Hipertexto: “Conjunto de documentos de cualquier clase (imágenes, texto, tablas, vídeos) conectados entre sí por medio de enlaces (...), fragmentos de información que podemos llamar lexias” (Janet H. Murray, 1999). Se puede “conectar un pasaje de discurso verbal a imágenes, mapas, diagramas y sonido tan fácilmente como a otro fragmento verbal” (George Landow, 1992) / La Biblia es el primer libro hipertextual de coautoría múltiple (aunque se atribuye a Dios): fragmenta su contenido en pequeños versos, de fácil ubicación gracias a la nomenclatura de “libros”, “capítulos” y “versículos”. Esta fragmentación y ordenamiento de la obra permite que se realicen lecturas colectivas sin necesidad de que cada lector posea la misma copia ni edición; es decir, escapa al número de página, que suele ser el indicador tradicional.

Literatura multimedia: Utiliza distintas artes para crear planos narrativos y poéticos, con los que transmitir su contenido. Rompe las fronteras entre las artes para combinarlas y presentarlas en una única plataforma. Los caligramas griegos, Technopaegnia, y los caligramas latinos, Carmina figurata, se consideran precursores de este tipo de escritura. En lo multimedia, el tiempo se ha fragmentado, ha perdido su cualidad unificadora, de ordenamiento del caos. El tiempo depende ahora del movimiento que sucede dentro del espacio que intenta medir.

Polifonía: Término utilizado en música para referirse a “un conjunto de sonidos simultáneos, en que cada uno expresa su idea musical, conservando su independencia”. Mijail Bajtlín fue el primer teórico en aplicar este concepto a la literatura, para definir la obra de Fiódor Dostoyevski, en la que “el lector conocía tantas perspectivas vitales como personajes principales había en los textos” (Wikipedia, 2009).

Entrada publicada por Doménico Chiappe
Share/Save/Bookmark

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Los desafíos de la escritura multimedia

Este es el título con que el Centro de Investigación de la Comunicación, de la Universidad Católica Andrés Bello, bautizó un libro en 2002 , donde especialistas de tres sectores (literatura, mercado del libro e investigadores de la transformación del lenguaje) publicaron los artículos escritos a raíz del seminario que, con el mismo nombre, se centró en el estudio de la novela multimedia Tierra de Extracción v.1.0 (con interfaz y diseño bastante alejados de los que se trabajaron para la v.2.0, disponible en red), y el cambio de paradigma que significaba para el mundo de la literatura y la cultura del libro. Resulta muy interesante cómo el debate ha cambiado poco desde entonces. Éste es el artículo que la investigadora Caroline de Oteyza, directora del CIC-UCAB, publicó hace ya siete años, a modo de introducción.

Los desafíos de la escritura multimedia, lenguaje, interfaz e itinerarios de lectura.

Caroline de Oteyza


Entrada publicada por Doménico Chiappe
Share/Save/Bookmark

martes, 22 de septiembre de 2009

Reflexiones sobre hiperficción, hiperliteratura y blogonovela


"Muchos de los elementos que se utilizan en la ficción escrita para la web —hiperficción o hiperliteratura—, y que se suelen citar como propios de este medio de expresión, se han experimentado mucho antes en papel.
El quiebre con la linealidad: ejemplos emblemáticos pueden encontrarse en algunas obras de Borges, Italo Calvino, Raymond Queneau, Max Aub… La utilización de enlaces web (links) que permiten el salto de un hipertexto a otro: un ejemplo en versión impresa, El libro de Manuel, de Julio Cortázar. Allí se incluyen recortes de diarios que aportan información sobre el contexto político y social de la narración; estos recortes serían el equivalente actual de links a notas de periódicos en la web..." seguir leyendo ...

Marcelo Guerrieri
Share/Save/Bookmark
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...