Entre los precursores de los textos no lineales, de la fragmentación del discurso que hoy sirve de paradigma a la literatura hipertextual se encuentra el novelista francés del nouveau roman Marc Saporta. Su libro Composition nº1 (París, Seuil,1962) está compuesto de 159 páginas sin encuadernar y sin numerar, dispuestas al azar en una carpeta que les sirve de cubierta.
En su prefacio el autor indica: "Se ruega que el lector disponga de estas páginas como de una baraja de cartas. Que corte, si lo desea, con la mano izquierda, como si fuera una cartomántica. El orden en el que las hojas salgan de la baraja orientará el destino de X. Del encadenamiento de las circunstancias depende que la historia termine bien o mal. Una vida se compone de elementos múltiples. Pero el número de composiciones posibles es infinito."
Se produce, pues, una nueva historia con sentido cada vez que se barajan las páginas. Conseguir ese sentido exige una enorme paciencia, destreza e ingenio. Queneau, como ya vimos en este blog, conseguía sonetos distintos "barajando" los mismos versos, Saporta cuenta novelas distintas barajando los mismos capítulos.
Max Aub también escribió una obra parecida,"Juego de Cartas", el mismo año 1962 en París, pero cuando salió la de Saporta aplazó su publicación hasta 1964 en Méjico, donde la editó Alejandro Finisterre.
Entrada publicada por Juan José Díez