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lunes, 18 de octubre de 2010

"Kidmapped", de Tim Wright. Ruta literaria 2.0


    Kidnapped, de Robert Louis Stevenson (Las aventuras de David Balfour ha sido su título tradicional en español), cuenta la aventura de un joven escocés que en el año 1751 fue secuestrado, naufragó, llegó a una isla desierta, conoció a un rebelde escocés y a otros notables partidarios del rey Jacobo y finalmente emprendió un viaje a Edimburgo para cumplir su destino.
    Tim Wright, escritor digital y productor multimedia nacido en Londres, viajó en el verano de 2009, desde los días 30 de junio al 25 de agosto, siguiendo la misma ruta por la que David Balfour huyó a través de Escocia, desde la isla de Mull hasta Edimburgo. En la obra de Stevenson ese episodio abarca los capítulos 14 al 27 y en ellos, además de las peripecias del protagonista, se muestra el paisaje escocés en toda su gloria y esplendor. El resultado fue Kidmapped, donde Wright sigue los pasos de Balfour leyendo la novela in situ, tomando fotos y videos y comentando las impresiones e ideas que le surgen mientras hace el camino. En el blog reúne toda su experiencia y desde él se puede acceder a los recursos 2.0. que contiene la obra.
    El objetivo explícito del autor es recuperar la literatura clásica para los jóvenes digitales utilizando todos los recursos de la web. Comienza  haciendo  un uso destacado de la geolocalización y para ello se sirve de los mapas de Google. La cartografía de Wright utiliza el etiquetado geográfico (geotagging), que consiste en añadir metadatos de identificación geoespacial a fotografías, videos, páginas web, mensajes SMS, etc... Esos datos suelen ser las coordenadas de longitud y latitud, la altitud, la distancia o los nombres de los lugares. Naturalmente Google es la plataforma ideal para este viaje.
    Pero además da entrada a la interactividad con una wiki en la que, previa inscripción, se pueden comentar pasajes o añadir cualquier tipo de contenido.También recurre a Twitter, Flickr o al podcast. Sin embargo, es en Youtube, siguiendo el orden de los videos, donde yo he podido contemplar de manera clara y panorámica todo el viaje y  la originalidad que implica esta forma de dialogar con un clásico. Naturalmente, también se puede leer el texto original de Stevenson y acceder por medio de él a todas las etapas de Wright a través de Escocia.
    Las rutas literarias, en las que un escritor sigue los pasos de otro por los lugares que aparecen en  sus novelas, no son nada nuevo (en español tenemos el caso de Azorín y su extraordinaria La ruta de don Quijote). Pero internet le da una nueva dimensión a ese casi género literario. La ruta literaria 2.0 permite participar en el viaje a los lectores,  que pueden aportar fotos, videos, comentarios en las redes, etc. A esta interactividad,se añaden los recursos multimedia, que nos hacen ver en tiempo real los sitios en los que "vivió" David Balfour, o mejor, los lugares que describió Stevenson (levantados sólo con palabras e impregnados de la belleza  y del espíritu de su patria escocesa), comparando así un paisaje descrito literariamente con su correspondiente modelo físico. Cada uno debe contestarse a sí mismo esta pregunta: ¿qué Escocia le parece más real y más viva?

PD. En el blog Contenidos en Red acabo de encontrar otras rutas interesantes sobre libros de Cortázar, Joyce, Kerouac, McCarthy...

Entrada publicada por Juan José Díez

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viernes, 17 de septiembre de 2010

El desierto de los mongoles


    Si bien el concepto es un poco heideggeriano y sobre él han insistido mucho teóricos como, por ejemplo, Gianni Vattimo, es casi imposible negar, desde la experiencia sensible, que una de las funciones de la narrativa es la creación de mundo. O mejor aun, de mundos.
    Un lector asiduo que realiza la mayor parte de sus lecturas en el transporte público me comentó una vez que prefería las novelas largas. Comenzaba a leerlas en casa, apoltronado en un sillón, pero se detenía cuando empezaba a conocer los personajes para luego retomar la lectura en sus largos viajes al trabajo y de vuelta a casa. "Es lo mejor que me puede pasar. En un vagón de tren donde vamos hacinados entre desconocidos, abro la novela y me encuentro con gente cuyos destinos me inquietan y preocupan. Es reencontrarse con una familia en una habitación privada que ya hemos frecuentado."
     Es la primera instancia de creación de mundo. La segunda, y tal vez la más importante en términos culturales, se produce cuando un conjunto de lectores coincide en el valor que le otorga a la obra, cuando la experiencia de intimidad que ha producido el contacto con ella resulta compartida por desconocidos que, así, dejan de serlo tanto. Heidegger llamaba a esto "mundo"; hoy se lo llama "comunidad".
     Nuevas tecnologías aportan nuevas maneras de crear mundo. Pasó en el Renacimiento, cuando los florentinos descubrieron la perspectiva científica y pintaron retablos que equivalían al 3-D del siglo XV. Pasó con el nickelodeon y su vástago deslumbrante, el cine. La consolidación de Internet y sus diálogos, su oferta inconmensurable de contenidos, nuestra capacidad de concentración cada vez más disminuida por sus múltiples convites, ha hecho que muchos se planteen, en momentos en que el ebook gana terreno en nuestro imaginario, cuál será la forma que la creación de mundo adquiera en sus dominios.
     Hay quienes se decantan por la ficción breve, brevísima, adaptada a nuestra alicaída atención. Y los hay que ven en los videojuegos un modelo para lo que se ha dado en llamar ficción "transmedia", algo que nos acompaña desde los años 80 como una corriente subterránea que no termina de imponerse. Quienes militan en estas filas siguen creyendo que la inmersión en mundos conjeturales ofrece una recompensa inigualable a nuestras capacidades cognitivas. Entre ellos se encuentran estudiosos como, por ejemplo, Mathew Kirschenbaum, de la universidad Maryland, que ve en Second Life o en Farm Ville a los precursores de estas nuevas maneras de narrar. Otros, como el poeta Guy LeCharles Gonzales, que sin renunciar a la palabra escrita, ven en la ficción de género participativa (una derivación del fanfiction) la promesa de un futuro. Y aquellos que, como Cory Doctorow, le dan la bienvenida a toda experimentación, sin hacerle ascos a sus orígenes.

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