viernes, 6 de noviembre de 2009

El precio justo


     Hace unos años existía en televisión un programa concurso que se basaba en acertar el precio de un articulo determinado y cuyo título era “El Precio Justo”. Ante la aparición de diversos dispositivos lectores de texto digitalizado (y, a efectos de esta reflexión, no importa cómo los denominemos finalmente. Me temo que el nombre definitivo dependerá de las campañas de marketing y no de ningún criterio lingüístico) cabe preguntarse cuál sería el precio razonable y justo en términos de mercado de estos artefactos. La misma reflexión podría hacerse del coste de los propios ficheros que contienen los libros digitalizados.

    Parece que estamos lejos de la situación de equilibrio entre oferta y demanda.

   Por ejemplo, hoy en día, la mayoría de los lectores digitales de ciertas prestaciones no puede encontrarse por menos de 200€, al menos si son originales (copias piratas de estos pueden obtenerse significativamente más baratas en algunos países). Existen unos pocos lectores más sencillos del orden de los 120 euros y prestaciones
menores.

   Pues bien, un estudio que elaboró no hace mucho The Cocktail Analysis entre internautas españoles de 18 a 45 años concluye que, como media, las personas encuestadas creen que el precio justo de un lector digital con prestaciones debe rondar los 71€, lejísimos de los precios actuales. Los potenciales usuarios los comprarían sobre todo para leer novela, quedando otro tipo de literatura o la lectura de periódicos significativamente por detrás en las preferencias.

   Por otro lado, también el coste de las descargas de los libros digitalizados está lejos de los precios a los que el consumidor aspira. De acuerdo a la segunda edición del estudio “
Digitalización del libro en España", realizado por Dosdoce.com y Ediciona, el 40% de las 277 editoriales encuestadas durante la Feria del Libro LIBER considera que el precio de los libros digitales que se descargan debería ser un 50% más barato que su versión en papel (aunque no se indica respecto a qué tipo de edición en papel. Se supone que a la más sencilla, no a las ediciones de lujo). En cualquier caso, los 9.99 USD a los que Amazon vende los best sellers parecen muy excesivos para los consumidores españoles. Y probablemente el dólar al que vende las ediciones de clásicos también, porque estos libros mayoritariamente pueden encontrarse de manera gratuita en la red. A este coste habría que sumar el de la conexión telefónica (está por ver la reacción de las compañías de telefonía ante el roaming gratuito que propone Amazon).

    Este estudio indica también que una mayoría de lectores aceptaría que los ficheros digitalizados incluyeran publicidad si los libros digitales pudieran descargarse gratuitamente. Como dato interesante, señalar que los usuarios parecen aceptar el nuevo soporte pero no tanto los nuevos contenidos ya que los e-books preferidos serían los best-sellers en papel, sólo que digitalizados. Cabe mencionar otro hecho interesante. En Estados Unidos, unos millares de bibliotecas ofrecen ya el servicio de
descarga sin coste. Así, fidelizan a sus socios y ofrecen un servicio doble: en papel o en soporte electrónico. Esta tendencia puede generalizarse y entonces nos encontraríamos con un escenario en el que el lector podría descargarse gratis un libro digitalizado, sin necesidad de pagar por él descargándolo de una editorial o de un proveedor de tal servicio. Esto supondría un obstáculo notable para que se desarrollara una industria rentable en torno al libro digital.

    Los consumidores se decantan, asimismo, por lectores capaces de visualizar formatos abiertos no propietarios a fin de no quedar esclavos de una compañía o un lector determinado.

    Asimismo, en el estudio de Ediciona del 2008, el 57% de los encuestados consideraba que las dos “tecnologías” (papel y electrónica) convivirán; tan sólo un 15% de los profesionales del sector opinaba que los libros electrónicos llegarían a imponerse sobre los libros en papel.

    Ningún estudio, sin embargo, habla de literatura digital. Todos los debates se centran casi exclusivamente en la digitalizada. Muy poca gente, hoy por hoy, está dispuesta a pagar por la literatura digital existente (entre otros motivos, porque se asimila a los blogs y estos son gratis. Al menos hasta que Blogger, Wordpress, Obolog, etc lo permitan).

   Da la impresión que falta aún para que la demanda y la oferta – al parecer más mediática que real- se crucen en el precio justo y en el interés común.


Entrada publicada por Félix Remírez




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jueves, 5 de noviembre de 2009

El portal estará presente en la Feria del Libro Digital



    Los próximos días 18 y 19 de Noviembre, dentro del evento FICOD, se celebrará la Feria del Libro Digital, encuentro promovido por Bubok y e-Cultura. El programa elaborado recoge la actualidad y el futuro de los contenidos digitales:
    Miércoles 18 de Noviembre
10:30-11:30   Conferencia Inaugural a cargo del escritor Lorenzo Silva
12:00-13:00   “Taller de Autoedición”
Impartido por Marta Bernal,  Directora de marketing, Bubok
13:30-14:30   Mesa redonda “Nuevos Soportes”
Juan González- Fundador de Grammata / Ernest Folch – Consejero Delegado de 36 L Books / Ignacio Latasa- Director de Leer-e / José Valerdi – Tormo Director de Research & Development de Orange España / Luis Rodríguez- Director Ejecutivo de Todoebook / Modera:   Sergio Mejías- CTO Bubok y Grupo Evoluziona.
16:00-17:30  Mesa redonda “Nuevas formas de edición/editar”
Victoire Chevalier-Directora España E-LIBRO / Enric Fauras- Edi.cat – Edibooks.com / Ángel Ramos-Responsable del proyecto Enclave y la impresión bajo demanda de la  Biblioteca Nacional de España / Iría Álvarez, Coordinadora de la edición digital de Revista de Libros / Pilar Moreno, directora de Liceus / Moderador: J.L Delgado Guitart, Consultor Editorial y Socio Fundador de Bubok.
18:00-19:00  Taller “Cómo vender eBooks desde tu web. Programa de Librerías Afiliadas y  Portales Temáticos”.
Impartido por José Mª García, Director comercial Todoebook y Patricia Pasada, Responsable de Librerías Afiliadas Todoebook
11:30-20:00  Área de Experiencias y casos de éxito
Literatura Multimedia -Myriam Solar  (12 Hrs – 13 Hrs /17 Hrs – 18 Hrs)
Taller de escritura colaborativa – Silvia Ordinas, Cofundadora de Soopbook
OdiloTK, lo más útil para editores y bibliotecas- Santi Montañez Marín, 3000 Informática, S.L.
Leer ¡Hoy! Diseño y prototipado de e-books -  Instituto Europeo de Diseño y e-Cultura
     Jueves 19 de Noviembre
10:30-11:30 Neelan Choksi, Consejero Delegado de Lexicle.  Key Note Speaker de la Feria del Libro Digital
12:00-13:00   Taller “El portal-cliente distribuidor: cómo construir la relación del distribuidor digital con la editorial y el punto de venta.”
Impartido por Josep María Terre, Responsable de Negocio de 36 L Books
13:30-14:30   Mesa redonda “Nuevas formas de creación literaria y creación de contenidos”
Alberto Collazo – Soopbook  / Manuela Lara- Directora de Santillana en Red / Laura Borràs Castanyer- Profesora de Teoría de la literatura de la Universitat de Barcelona  / Juan José Díez,  Director del Portal de Literatura Electrónica Hispánica, Cervantes Virtual / Inés Martín Rodrigo,  Responsable de Cultura. ABC Periódico Electrónico / Benjamín Escalonilla, Director de Arte de Literaturas.com / Modera: Félix Lozano, Consejero Delegado e-Cultura.
16:00-17:30  Mesa redonda “Redes sociales de libros y nuevas formas de comunicar”
Pablo Gavilán,  CEO de Tomalibros y cofundador de BookAffinity / Idoia Cantolla,  Ilustrae.com / José Manuel Rivera López, Product Manager, Tecnología Educativa Universitat Oberta de Catalunya  / Santiago Eximeno, Responsable de la editorial electrónica Ediciones Efímeras y escritor / Arantxa Mellado, Directora de Ediciona / Javier Celaya, Vicepresidente de la Asociación de Revistas Digitales de España (ARDE) / José Antonio Gallego, Presidente Asociación Española de Responsables de Comunidad  (AERCO)
18:00-19:00 Taller “Cómo cocinar un ePub”
Impartido por Mina Jassans, Alfadigital
11:30-20:00  Área de Experiencias y casos de éxito
Diseño específico para e-Books – Alvaro Sobrino, Director de la revista Visual
Microrrelatos – Diana Morales Lara, blogger
Taller de escritura colaborativa – Sylvia Ordinas, Soopbook
Leer ¡Hoy! Diseño y prototipado de e-books -  Instituto Europeo de Diseño y e-Cultura.

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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Premis Octubre: la Literatura Digital III (tarde)

Antes de nada, el profesor Raffaele Pinto no puede reprimir una reflexión que le ha suscitado la conferencia de la mañana: estamos en la infancia de la letra digital. Usamos las nuevas tecnologías con la torpeza pero también con la curiosidad analítica con que un niño juega con un bolígrafo. El artista digital juega, destruye y experimenta con las posibilidades que se le abren. Según el profesor Pinto dentro de doscientos años usaremos la letra digital (no habrá otra, o mejor dicho, la susceptibilidad de ser digitalizada le será consustancial a toda letra) con la seriedad de los adultos y nos veremos en esta época como unos niños en el amanecer de una era.



La mesa redonda de esta tarde se titula Lectures y lectors digitals. En ella participan Rocío Ávila, Jaume Marfany, Luis Rodrigo y Berta Rubio. Presenta Oreto Domènech y cada ponente va a ofrecernos su exégesis de una obra digital.
Rocío Ávila nos habla de Diari d'una absència, de Laura Borràs y de Universo Molécula de Isaías Herrero, y Jaume Marfany nos habla de La casa del temps también de Isaías Herrero. Me dejo llevar por la explicación de la interfaz, por las imágenes del proyector y el descubrimiento de las tramas. Aunque ambos reconocen que han tenido que esforzarse para llegar a comprender y ser capaces de "hacer funcionar" el artefacto textual, saben como despertar el interés en la sala y hacernos morir de ganas por jugar nosotros también, por investigar el mundo paralelo que cada obra plantea.

Luis Rodrigo en el análisis de Façade introduce un tema del que todavía no se había hablado en el congreso: el ciberdrama. El ciberdrama explota el aspecto interpretativo del teatro y lo lleva al terreno virtual. Lo más común es que el espectador sea además el actor principal. Es el lector el que tiene que comportarse con un Rol determinado para interactuar con otras inteligencias, sean éstas artificiales o no. Esto, por supuesto, nos lleva a asociaciones con los juegos de Rol y más concretamente con los MUDs, que nacieron prácticamente con la Red, o las aventuras gráficas. En el caso de Façade, la obra consiste en una potencialidad que se desarrollará solo dependiendo del grado de implicación que adquiramos por nuestra parte.
Parece ser una constante en el arte digital el reclamo de la interactividad, la implicación, el aprendizaje incluso, del usuario para hacer que el artefacto textual se mueva.

Por último hace su intervención Berta Rubio, una belleza de persona que ha encandilado a la sala antes siquiera de decir la primera palabra. Ha traído consigo a su hija de quince meses Uma, quien ha seguido, a menudo contra su voluntad, todo el congreso. Al margen de la pequeña crueldad que pueda haber en meter a un bebé tanto tiempo en este ambiente que no puede comprender, la normalidad con que Berta ha gestionado sus protestas, le ha dado el pecho cuando ha tenido hambre, y la ha dejado jugar con los asistentes cuando se ha portado bien, nos ha servido a todos de lección. Hemos asistido en directo a la conjugación de la vida personal y profesional con la maternidad y un hombre mayor, al final del congreso, se lo agradece. Yo no puedo evitar pensar que en esta sociedad masculina, si el hombre tuviera la responsabilidad de contacto continuo con los bebés que implica la lactancia, actitudes como la de Berta estarían mucho más normalizadas y no nos sorprenderían a nadie.


En su ponencia analiza pormenorizadamente lo que significa "leer literatura digital". Leer que viene del latín "legere", significa escoger, lo que nos transporta inmediatamente veinte siglos más tarde hasta la "elección" de los hipervínculos a que nos obliga el hipertexto. Por otra parte "literatura digital" es una expresión paradójica ya que aglutina en ella las etimologías correspondientes a "letra" y "número".
Toda esta complejidad dota a la obra digital de una aspiración al arte total, al GESAMTKUNSTWERK wagneriano. De hecho las relaciones entre el arte digital y el proyecto teórico de Wagner son múltiples. Por un lado existe esta conjunción, no subordinación, de disciplinas (tipografía, color, texto, video, sonido, juego, música, programación...), pero además está el factor social, la importancia de la comunidad, que el arte digital pone de manifiesto. No sólo hace falta una "comunidad" de profesionales para dar forma a la obra, sino que ésta entra en diálogo con el lector a través de la interpretación tradicional del texto, de la coautoría que produce cualquier tipo de ergodicidad y, en ocasiones concretas, de la coautoría explícita de las obras colaborativas.
En su blog Digiteratura, podemos seguir todo el proceso de reflexión hasta llegar a esta conferencia e incluso podemos ver la presentación que pasó en la sala.
Para concluir nombró algunas de las iniciativas digitales actuales que le parecen más interesantes en la actualidad como el grupo de e-poetry, Hermeneia, y dos blogs bien conocidos por estos lares: el blog Biblumliteraria de Félix Remírez y el blog del portal de Literatura Electrónica de la Bibilioteca Virtual Miguel de Cervantes. Sí, citó también nuestro blog, con el poquito tiempo que tiene, como referente en castellano de la cultura digital. Y no hablemos de Félix, ¡que salió doblemente citado! Os aseguro que no estaba pactado y que la sorpresa fue mutua cuando al final de su conferencia le dije que yo participaba cómo podía por aquí.

Muchas y muy alentadoras cosas en este final de congreso.

Entrada publicada por Lluís Vila.
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Premis Octubre: la Literatura Digital III (mañana)





El tercer día de conferencias se abre con la conferencia Aspectes de la poesia digital con Joan Elíes Adell y Carles Lindín.
Comienza Joan Elies, con su voz serena igual que su discurso. Nos advierte que ahora mismo no se encuentra investigando temas específicos de literatura digital, lo que en mi opinión no es ningún inconveniente, sino que da a su ponencia una perspectiva distante y lúcida de los problemas teóricos que comporta la literatura digital.
La pregunta "¿de qué hablamos cuando hablamos de Literatura Digital?" le da pie a diversas consideraciones. Los formalistas rusos tuvieron que cambiar la pregunta por "¿qué elementos hacen a un texto literario?" solo para responder la primera parte de la cuestión. Y aún así, la respuesta a "¿qué es Literatura?" sigue sin responderse de manera completamente satisfactoria. Lo que Joan Elies consigue transmitirnos es una sensación de incertidumbre que yo creo que a todos los que nos hemos acercado a este terreno nos ha invadido aunque no la hayamos sabido localizar con su clarividencia. La pregunta sobre qué es Literatura Digital, es una ecuación doble, es una pregunta sobre Literatura y sobre Literatura Digital, y con ello los problemas epistemológicos se disparan de manera exponencial. No es sólo que la superposición de códigos (el lingüístico y el de la máquina) hagan más compleja su creación y más complejo su análisis. El problema es que la incógnita de la "literariedad" contagia los dos planos, y entonces ¿cuál es el componente mínimo indispensable para hablar de obra literaria digital?: ¿un texto literario + un software? o ¿un texto lingüístico + un software artístico?
En este punto menciona a Gérard Genette y su libro Ficción y Dicción. Para Genette, la noción literaria tiene una base en Aristóteles, que considera el aspecto "ficción" del relato o el poema. Pero desde el romanticismo hasta nuestros días, la "dicción", o el trabajo con el lenguaje, ha pasado a primer término. Pues bien, esa dicción, ese trabajo con el lenguaje, nunca había sido tan evidente y complejo como la doble labor de codificación a que deben someterse los textos digitales.
Prueba de ello es que las definiciones al uso de Literatura Digital (y nos muestra unas cuantas) hablan del medio, pero no de la "cosa".
Para concluir, señala que en cualquier caso ya nos toca incluir en los planes de estudios esta nueva realidad (la de la letra digital) que afecta a muchos más sistemas a parte del literario y que consiste en un auténtico cambio de paradigma.

Continúa Carles Lindín con una conferencia muy bien estructurada en cuatro apartados:
1- Autoría:
Los términos clave de la autoría digital son "múltiple" y "translúcida". Nos ofrece cuatro ejemplos de ello: Otra de chipirones; United Minds; Escríbeme y El libro flotante. Lamentablemente algunas de estas iniciativas están detenidas, o son de difícil acceso actualmente.
2- Literatura Líquida:
Después de repasar el concepto de posmodernidad y la crisis de lo material que hace J. F. Lyotard en La condición posmoderna, y el concepto de hipermodernidad de Giles Lipovetsky que hace incapié en el carácter efímero de la sociedad, establece una relación entre la conclusión de Bauman a estos cambios en Modernidad líquida y la literatura, que como aquella es incierta y compulsiva.
3- Ecoliteratura:
Una interesante reflexión sobre el reciclaje de contenidos que tan a menudo observamos en la producción digital. La revisión de textos analógicos en la línea de Rui Torres (como vimos en la entrada anterior) es la forma más evidente de este reciclaje y no tiene nada de particular. Pero el reciclaje como base y punto de partida para la creatividad es una tendencia mucho más contemporánea, que ha ocurrido a menudo en el cine o la música en este final de milenio. La mezcla de samples del diskjokey, el pastiche, la confusión ex profeso de géneros... son procedimientos ya habituales de nuestro tiempo. Por eso Carles Lindín se fija en las posibilidades que ofrece la Red para "reciclar" materiales y construir con ellos nuevas obras artísticas. Habla de los ya mencionados Mashups y de los RSS aplicados a una obra literaria.
4- La importancia del significado:
Nuevos conceptos y nuevas formas y palabras, han de definirse en relación a otras palabras y los usos que hacemos de ellas.
Como conclusión a la conferencia y en relación a esta crisis del significado, Joan Elies cita a Adorno, quien escribe a tenor de las Vanguardias históricas: "la ampliación del horizonte artístico lo ha disminuido en muchos aspectos".

La última reflexión que se da en la sala es una de las lecciones más importantes que yo he aprendido en este congreso: la imprenta constriñó al texto a vivir bajo el peso de los tipos móviles. El espacio textual fue acotado por los que tuvieron el poder para imprimirlo, y así, más que nunca en la historia, la institución literaria como cualquier otra que tuviera que ver con la palabra escrita se identificaba con la materialidad del texto y legitimaba su significado. Hoy en día, en cambio, el "espacio textual", el lugar en el que el texto digital vive y las enormes posibilidades de su publicación y consumo, amplían la diferencia entre "texto" y "espacio textual" a unos niveles que no se habían visto, quizás, dese la época de la cultura oral.


La mesa redonda correspondiente a esta sesión tiene como título Ensenyament i Literatura Digital.
Presenta Laura Borrás quien se pregunta por qué hablamos siempre de e-learning y nunca de e-teaching. Precisamente eso es lo que se ha propuesto al invitar a Sandra Hurtado y Oreto Domènech, ambas profesoras de secundaria y bachillerato que han incorporado a su actividad docente el uso de las nuevas tecnologías.
La ponencia de Sandra Hurtado se centra en el uso en clase del VIDEOLIT. El videolit pretende una conjunción entre lo visual y lo literario, consiste en una "cápsula audiovisual en la que el hilo conductor es la palabra literaria". El blog Digiteratura, de Berta Rubio Faus, contiene la mejor explicación del concepto que he podido encontrar.












Las posibilidades didácticas del videolit se desarrollan, según nos explica Sandra Hurtado, tanto en la recepción como en la creación del texto literario. Al generar un videolit sobre una obra literaria, los alumnos consiguen un producto híbrido en el que se ha trabajado la literatura, la imagen, la música, la pintura plástica y la informática. Esta perspectiva interdisciplinar favorece la tristemente escasa colaboración interdepartamental en los institutos ya que permite el trabajo en equipo entre los profesores.
Por último defiende la supervivencia del videolit más allá de su calidad como herramienta didáctica, como género artístico autónomo.

Oreto Domènech nos habla de su experiencia como alumna primero, y después como docente "digitalizada". La educación a distancia, a través de Internet le proporcionó no solo un horario flexible en el que el usuario se responsabiliza por completo de los tiempos de estudio, sino el descubrimiento de una manera de aprender. En la educación a través de Internet, la clase magistral y los libros de texto son solo un elemento más que se suma a las participaciones de todos los compañeros en el aula virtual, las correcciones de los profesores a esas mismas participaciones y las propias correcciones del trabajo de los demás. En la experiencia de aprendizaje "on line", el trabajo realizado no es privado sino público y esto acerca la experiencia educativa a la investigación científica en la que los trabajos han de ser publicados en revistas o congresos, pero sobre todo obliga al estudiante a adquirir una mayor responsabilidad ante los el trabajo que comparte. Al término del curso, uno sabe lo que dice el profesor, lo que dicen el resto de alumnos y lo que dice el profesor de los trabajos del resto de alumnos. Por supuesto sabe lo que dice uno mismo, pero además, el proceso de aprendizaje habrá tenido lugar no solo gracias a las correcciones del profesor sobre el trabajo realizado, sino a la interacción con otros compañeros que habrán opinado sobre ese trabajo y valorado los comentarios que hayamos hecho a sus trabajos.
En el instituto las clases siguen siendo presenciales, pero Oreto Domènech ha utilizado el blog como herramienta para el aula y nos enseña algunos ejemplos muy interesantes de cómo los alumnos han participado en él. En ocasiones les ha servido para superar el miedo escénico que puede sufrirse en clase, o para sincerarse en una actitud más serena y reflexiva frente a los contenidos de clase u otros aspectos de su vida de estudiantes. En cualquier caso, lejos de la idea estereotipada de que la tecnología deshumaniza, en su experiencia, el blog ha estado siempre al servicio de una comunicación con sus alumnos más profunda y significativa.

Entrada publicada por Lluís Vila.

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lunes, 2 de noviembre de 2009

Premis Octubre: La literatura digital II (tarde)


Por la tarde llega la conferencia Zones de contacte de Laura Borràs Castanyer. Cuando habla Laura Borràs, con esa voz dulce y amable, da la sensación de que estás ante la persona que más sabe de Literatura Electrónica de España. Lo conoce todo, de todas las lenguas. Todas las experiencias, las buenas y las malas, y aún así no se deja llevar por la tecnofilia, siempre ancla su discurso en la firme historia del texto literario a través de las sucesivas y ancestrales tecnologías que lo han contenido. Insiste en que esto del ordenador, es solo un aparato más de los que han determinado la literatura a lo largo de la escritura.
Con un lenguaje muy preciso y muy veloz, con muchísimos datos concretos y enemiga de los posmodernos juegos rebuscados del lenguaje (en una línea que recuerda a su colega y amigo Manuel Castells) nos habla de los problemas de la lectura en pantalla, de la literatura digital frente a la literatura digitalizada y de los contactos entre las formas literarias tradicionales de literatura y las actuales.

Así, comenta casos como el de Rui Torres, que reutiliza textos de Clarice Lispector o Pessoa para reescribirlos a través de nuevos formatos; nos enseña un libro francés que en su índice presenta un "mode d'emploi" como cualquier otro electrodoméstico, y nos deja ver y tocar a toda la sala un curiosísimo libro de Jorge Carrión Crónica de viaje (2009 y autoeditado) que es definido como "libro en formato google".
Advierte que tecnología no es igual a innovación. Lo moderno no es innovación. La innovación solo puede darse cuando existe un valor añadido.
También hace referencia a la dificultad añadida que supone para el escritor digital la escritura doble que requiere el software de una máquina, pero en este punto cita una frase de William Morris, formulada originariamente en el ámbito del arte escultórico que dice: "no hay arte sin una cierta resistencia de los materiales".
Entre la inmensa cantidad de obras digitales con que ilustra cada línea de su discurso, puedo rescatar unas pocas: New Digital Emblems de William Poundstone. O también, Fitting the Patern de Christine Wilks, una obra digital en la que hacemos salir el texto de unos patrones de costura mientras confeccionamos un vestido. La ergodicidad de la obra establece un diálogo perfecto con el "saber oculto" de la tradición literaria femenina, con la metáfora del texto como "tejido", con la concepción abarcadora del texto barthiano...
Nos enseñó otro texto complejísimo, ganador del premio Ciutat de Vinarós 2008, que solo puede ser leído a través de la web cam: Andromeda, de Caitlin Fisher. Desgraciadamente actualmente están rotos los enlaces de Hermeneia que mostraban el vídeo de la "lectura" del libro, en las fotos apenas se puede percibir lo espectacular de su presentación.
Vemos Public Secrets, de Sharon Daniel. Una obra que ejemplifica el factor socialmente compormetido de buena parte del arte digital. Se encuentra integrada en el proyecto Vectors, una revista de cultura y tecnología "de Dinámica Vernácula", en la que podemos encontrar cantidad de obras e iniciativas relacionadas con la cultura digital.
Separation de Annie Abrahams, es otro ejemplo de obra socialmente comprometida perpretada por esta híbrida entre artista y hacker informática.
La iniciativa de Global Poetry System, que permite asociar poemas a coordenadas geodésicas, o incluso subir rutas literarias y guardar los recorridos de otros lectores.
En este mismo orden de cosas se habla del Geocaching, turismo cultural interactivo, y de una novela de Christoph Benda, Senghor on the Rocks una novela contada a través de Google maps.
El tiempo se nos echa encima y lamentablemente no tenemos tiempo de comentar una de las obras que presenta este portal, Tierra de Extracción, del peruano Domenico Chiappe.

En sus conclusiones nos habla de la situación del lector digital, que puede sentirse desbordado y frustado por la cantidad de nuevas propuestas, pero señala que a cambio la problematización de la lectura y la literatura pasan a un primer plano favoreciendo el cuestionamiento de principios elementales, lo que siempre fuerza el desarrollo de la creatividad.
Para Laura Borrás, lo importante han de ser los textos y no los formatos en los que se escriban. Considera que es fundamental la coexistencia y la retroalimentación de formatos. De hecho, señala un dato frecuentemente soslayado por los temerosos representantes de una parte de la industria del libro, y es que la presencia de un libro en la Red, en la mayoría de casos reporta un aumento de las tiradas en papel.
En cuanto al futuro, Laura Borrás considera que nos dirigimos indefectiblemente hacia la integración de dispositivos en un aparato compacto y móvil, en el que se incluyan todas las potencialidades del ordenador, con las ventajas de la tinta digital.
El último texto que rescata para la reflexión, es el ya clásico de Mark Prensky Digital Natives, Digital Inmigrants, sobre el problema que supone la brecha digital en la interacción educativa.
He realizado tan solo un esbozo de todo lo que la conferencia de Laura Borrás dio de sí, dejándome en el tintero, muchas obras, muchas ideas, y muchos comentarios interesantes, que quedan para el recuerdo de los que tuvimos el privilegio de oírla en directo.


Después tenía lugar la mesa redonda titulada Com és la literatura digital? Fronteres, connexions i diàlegs con Isaías Herrero, Ramón Dachs, Eugenio Tiselli y Ton Ferret.

Isaías Herrero nos presenta otra obra ganadora del premio de Poesía Digital Ciutat de Vinarós, en esta ocasión en 2007. En el enlace podemos descargarnos la aplicación para explorar su obra Universo Molécula, y leer una pequeña reseña de la misma.

Ramon Dachs, poeta hipertextual nos habla de las poéticas no lineales. Presenta dos obras suyas, Intertarot de Marsella, demuestra la aplicación de la tecnología digital a una de las narrativas más ergódicas que podemos encontrar en el mundo analógico: la lectura de las cartas del Tarot. Interminims es una serie de poemas mínimos, entre los que se puede navegar clicando en cada una de sus palabras.

Eugenio Tisselli es un programador-literato. Afirma que su primer contacto con la escritura fue a través del código informático. Escribía en BASIC a la edad de doce años, y programaba juegos en los que volcaba toda su creatividad y fantasía. El grueso de su trabajo se centra en la programación. Nos habla de los Mashups y nos enseña varios programas de su invención que mediante estas técnicas híbridas generan contenidos poéticos automáticamente, o entradas de blogs e incluso comentarios. Lo interesante de la propuesta de Eugenio Tisselli es que utiliza la web como plataforma compositiva para sus trabajos, no en la manera convencional de recuperar información, sino como herramienta tecnológica para dar forma a sus obras.

Por último Ton Ferret, que ya conocemos en este portal por su obra Retorn a la Comallega, contagia a la sala su simpatía y entusiasmo. Su obra Fuguebook que funciona como una aplicación API para facebook, consiste en una obra narrativa que interactúa con la información de tu perfil virtual y te envía mensajes al correo, o te increpa desde los comentarios de tu Facebook. De nuevo el diálogo que este tipo de obras establece con lo Real resulta muy emocionante y desata el debate en la sala.

Termina esta segunda sesión de conferencias con muchas conciencias literarias removidas.

Entrada publicada por Lluís Vila.

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Premis Octubre: La literatura digital II (mañana)














El segundo día de congreso se abre con una conferencia del profesor de la Universitat de Barcelona Raffaele Pinto titulada Els blogs i la literatura.
Raffaele Pinto es un hombre simpático y diáfano en sus reflexiones. Además es un humanista en el sentido que aborda los problemas teóricos y conceptuales de una manera totalizadora, asomándose al mundo con perplejidad adánica pero demostrando una vastísima cultura que abarca firmes conocimientos en filosofía, literatura medieval, teoría literaria, sociología... y por supuesto literatura contemporánea y crítica literaria hipertextual. No podemos esperar, ni lo deseamos cuando se trata del profesor Raffaele Pinto, un discurso limitado "al caso" como podría deducirse del título de la ponencia "Los blogs y la literatura". Su intervención, en cambio, va a estar marcada por el cuestionamiento de los fundamentos básicos de la teoría literaria que se ven sacudidos al poner en contacto la obra de ficción con los blogs o, da lo mismo, con esa nueva franja de "realidad virtual" que se sitúa en la órbita de ese fenómeno absolutamente contemporáneo llamado Redes sociales.
El profesor Pinto, en una visión lacaniana del sujeto, considera que el "yo" tiende a ser a lo largo de nuestra vida la proyección de un reflejo de nosotros mismos, ficticio e ideal, pero tras el que todos nuestros actos se encaminan en busca de una identificación que nunca llega a completarse del todo. El niño se identifica frente al espejo, cuando todavía no ha tomado conciencia de que lo que allí se refleja no es otra cosa distinta a él. Después, el juego consiste en asumir roles fantasiosos a través de los que ponemos en práctica nuestros deseos de adquirir una personalidad determinada, antes de haberla adquirido. Pero el ser adulto, con una personalidad asentada y modelada por las visicitudes, teme la expresión (y confesión) de sus deseos y por tanto recurre a la literatura para buscar "la identificación" a través de esos modelos identitarios que el poeta, adulto desvergonzado, se ha atrevido a poner a su servicio.
Y en esa historia de proyecciones, que podemos considerar desde la perspectiva de una vida, o aplicar la historia de la cultura, la pantalla ha venido a imponerse como un lugar de privilegio en el que representar fantasías identitarias. Esta es la razón, según el profesor Pinto, por la cual el cine sustituyó la función de reflejo ficcional que tenía la novela del siglo XIX.
En el mundo virtual, el de la pantalla del ordenador, esta "metáfora identitaria" es tan potente que casi se asemeja a la proyección real de nuestro ser como ocurría frente al espejo. Incluso a veces esta proyección es efectivamente nuestro propio ser, y no es necesario que mencione aquí el "perfil de usuario" que todos cumplimentamos para uso y disfrute de la Agencia Tributaria.
El principio de interactividad que se opera frente al texto digitalizado, pero también entre los usuarios de los ordenadores, es fundamental para comprender la potencia de esta nueva metáfora identitaria.

Pues bien, es en esta capacidad que nos permiten las Redes Sociales para volcar potentes reflejos ficticios, que el profesor Raffaele Pinto encuentra un lugar para la literatura.
Nos habla de una experiencia personal suya en la que utilizó el medio Facebook como plataforma literaria, y en la que al parecer, el componente interactivo fue determinante en la naturaleza e interpretación de la obra. Pero sobre todo nos abre a todo el auditorio, enormes ventanales por los que asomarnos al desvencijado concepto "literatura" desde nuevos ángulos, con nuevos e interesantes interrogantes y con una mirada renovada en estos tiempos en los que la renovación de las cosas suele ir más deprisa que la de nuestros preceptos.

Por supuesto el debate se presenta rabioso y surge entre muchos de los asistentes la necesidad de establecer con claridad los límites de la ficción. Desde el público se critica, con mucho tino, la equiparación que el profesor Pinto ha hecho de literatura con ficción, cuando desde otras perspectivas es la "belleza" o si se quiere el trabajo con el lenguaje lo que define al hecho literario. Otra reflexión toca el tema de la gratuidad de las redes sociales y su difícil articulación con el ya secular negocio literario. Pero en definitiva, la intervención de Raffaelee Pinto trae muchas e interesantes reflexiones a nuestro congreso.
Despueś tiene lugar la mesa redonda correspondiente a este apartado de blogs y literatura.
En ella los ponentes son profesionales de la escritura que por diversas razones han tenido contacto con la blogosfera.



Margarida Aritzeta, consagrada escritora en papel, nos habla de su relación con los blogs, tardía y relativa, en un principio, a motivos promocionales, pero más íntima e interesante a medida que notaba su impacto y presencia en la comunidad de la blogosfera. Nos dice que ha llegado a acostumbrarse y a acomodar su escritura hasta el punto al formato blog, que incluso su obra narrativa cotidiana se ha visto influida por la concisión y la precisión que conlleva para ella la escritura en este medio. Precisamente en su blog La maleta sarda acaba de colgar un pequeño apunte sobre el congreso y sobre su propia aportación a la mesa.
Xulio Ricardo habla después desde su experiencia en el el blog El violinista celest como crítico, o glosador literario, sin apenas mencionar su extensa producción como novelista, poeta y periodista. Para él, el blog es un "vehículo" más de la escritura, y frente a la idea generalizada de la naturaleza efímera de la información del blog, él destaca su capacidad para archivar la información, para preservarla en un lugar de la Red accesible tras el paso de los años con la ayuda de un buscador. Ésta es para Xulio Ricardo, y con mucho acierto bajo mi punto de vista, la diferencia cualitativa entre la red social que establecen los blogs y la que establecen otras redes como Facebook. También se muestra crítico con la influencia transformadora que pueda tener sobre el "género" (y aquí estamos tocando tierras fértiles aunque fangosas) novela, cualquier soporte en la que ésta se presente.
Por último hace su aportación Toni Ibáñez, bloger consagrado en la blogosfera catalana con Entrellum. En su blog podemos encontrar un seguimiento en directo de la conferencia del profesor Raffaele Pinto que aquí hemos comentado más arriba. También nos ofrece la totalidad de su exposición en un archivo pdf.
Para él, existe una osmosis entre lo digital y el papel, al menos en su experiencia como escritor. Y en cuanto a las transformaciones que la irrupción masiva del blog pueda haber suscitado en la literatura tomada en su conjunto, él considera que la más significativa es la ampliación del género dietario, y reivindica el uso del blog por su capacidad subversiva del pensamiento único al permitir la publicación sin cortapisas editoriales.
Nada de lo que dice es descabellado, prácticamente todo su discurso es suscribible. Pero lo cierto es que su vehemencia y su excitada puesta en escena caen regular en la sala. Parece que no ha terminado de entender el auditorio especializado en su medio que tiene sentado enfrente. Parece que nos quiere convencer de algo de lo que en realidad todos los allí presentes ya estamos persuadidos. Algunos de los pipiolos que asistimos asustados a sus rotundas afirmaciones, hace rato que lo hemos catalogado entre esos autores de blogs personales que surgieron en los inicios de la blogosfera, y que encontraron en ella la manera de contener su traumática falta de reconocimiento. Nada nuevo bajo el Sol.

Desde el público, un chico de Lleida, Andrés, y también Ton Ferret, con mucho acierto, niegan la identificación absoluta del blog con la subversión de lo establecido debido a los intereses empresariales que suele haber tras las plataformas de publicación más populares. Ton, encuentra más bien en la blogosfera una función de apertura del circuito literario para voces que antes hubieran permanecido en el amateurismo, ya que puede permitir, como en el caso de Toni Ibáñez, la legitimación canónica a través de la publicación en papel que él tan hipócritamente vitupera.
Todo muy interesante y, desde luego, con muy buen rollo.
Entrada publicada por Lluís Vila
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jueves, 29 de octubre de 2009

Premis Octubre: La Literatura Digital I


     Ayer dio comienzo en Valencia el XXI Encontre d'escriptors que organiza en el Centro Octubre en el ámbito de sus Premis Octubre titulado este año, muy felizmente para los propósitos de este blog: La Literatura Digital.



El Centro Octubre es una iniciativa impulsada por Acció Cultural del País Valencià y la Institució Cívica i de Pensament Joan Fuster que sin duda marca la pauta y tendencia de las actividades culturales en la ciudad de Valencia; y lo hace además recuperando para los ciudadanos un espacio de incalculable valor histórico y emotivo como son los antiguos almacenes El Siglo, situados en pleno corazón de Valencia entre el Mercado Central y la Plaza de la Reina. No quisiera desaprovechar la ocasión para, desde aquí, subrayar la importancia que este centro tiene para la actividad cultural Valenciana y el bálsamo de lucidez que proporcionan sus iniciativas (incluyendo su inestimable cobijo a la librería de la editorial 3i4), en una ciudad donde, a veces, da la impresión de que la razón y la lógica parecen dimitidas de sus funciones o, incluso, en búsqueda y captura por parte de sus ciudadanos, empeñados en erradicarlas y borrar sus huellas de la faz de la tierra levantina si es que alguna vez allí fueron marcadas. No es todo infamia en esta tierra, algunas cosas preciosas ocurren a pesar de todo. Éste congreso da buena muestra de ello.
    Coordina la incombustible Laura Borrás, de sobra conocida por todos los que nos hemos acercado mínimamente a la literatura electrónica. Me rindo ante la imposibilidad de hacer aquí una semblanza debido a su ingente labor académica y ensayística en el estudio y difusión de la letra digital allá donde ésta entre en contacto con la cultura y la literatura hispana. Así que paso directamente a comentar algunas de las ideas que pude cazar al vuelo durante las conferencias.
     En la sesión inaugural tuve ocasión de asistir a la conferencia de Alckamar Luiz dos Santos, ingeniero electrónico y doctor en Teoría Literaria por la Universidade Estadualde Campinas y coordinador del Núcleo de Pesquisas em Informática, Literatura e Linguística (NUPILL - www.nupill.org).
     A lo largo de su densa pero precisa exposición, abordó la cuestión del cambio paradigmático por el que atravesamos desde la vertiente de la crítica literaria. Habló de la confrontación entre dos modelos epistemológicos: el de la crítica tradicional de literatura en papel y legitimada por la tradición institucional, frente a una incipiente, atrevida y poco reconocida, aunque ya con un corto pero firme recorrido, crítica literaria digital. Y lo hizo precisamente criticando las posturas que desde uno u otro lado insisten en mantener dicha oposición. La guerra abierta que parece haber estallado entre el papel y lo digital es poco saludable para el progreso y el conocimiento tanto si se plantea en los términos apocalípticos y timoratos de los defensores de la celulosa, como si se hace del lado del desdén hacia la razón en el que caen algunos excesivos relativismos contemporáneos, que según él terminan abocando a la vagancia intelectual.
     Me gustó su manera de referirse a nuestra relación de seres humanos con la tecnología como "trágica", con todas las connotaciones históricas que dicha adjetivación sugiere, ya que se trata de una relación "nociva y benéfica" como lo era aquella catarsis edificadora que se producía ante la visión de lo abominable en la escena de los antiguos teatros griegos. Nociva "y" benéfica, insistió. No se trata de una oposición de contrarios, sino de una suma natural a la que el hombre se ha tenido que adaptar en cada paso de progreso que ha dado hasta la modernidad. Y con naturalidad, desapasionada y neutral, es como debemos enfocar los "caprichosos" progresos tecnológicos con que nos sorprende la ciencia en su evolución y perfeccionamiento. Sin caer en el pánico y matar al mensajero, pero sin olvidar tampoco las valiosas lecciones que a la crítica literaria tradicional aporta la historia.
     Me sentí reconfortado cuando mencionó, en la línea de lo que en este mismo blog se ha tratado en la entrada hacia una estética de lo real, una tendencia de la creación literaria digital a la subjetivación más absoluta, que se incorpora a la voz narrativa del escritor, sobre todo en Internet, debido a la inmediatez con que se visibilizan los contenidos pero también al lugar inmaterial y en apariencia permanentemente contemporáneo en el que habita el cibertexto.
     Por último advirtió que la velocidad de los cambios tecnológicos no conlleva la velocidad en el cambio de paradigma cultural y que, por tanto, debíamos ser pacientes en la pretensión de asistir a la asimilación social de nuevos modelos. Y señaló que esta lentitud afecta secularmente y de manera especial a la narrativa, poniendo como ejemplo el retraso evolutivo de la novela frente a otras artes a lo largo del siglo XVIII.
     La conferencia de Alcmar Luiz dos Santos fue, en definitiva, tan profunda como edificante y dejó abiertas, como corresponde a una conferencia inaugural, numerosas puertas a la discusión y el debate para las sucesivas sesiones.

    Si me lo permitís, os iré contando por aquí todo lo que se cueza en el "Octubre" a lo largo de esta apasionante semana.
Un saludo.
Entrada publicada por Lluís Vila.

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martes, 27 de octubre de 2009

Alicia inanimada



         La escritora Kate Pullinger, junto con el artista digital Chris Joseph, han creado Inanimate Alice, una novela multimedia por entregas que utiliza una combinación de texto, sonido, imágenes y juegos. Nos cuenta la historia de Alicia, una joven que vive en la primera mitad del siglo XXI, y de su imaginario amigo digital, Brad. Durante diez episodios veremos a Alicia, con ocho años, crecer junto a sus padres en una remota región del norte de China hasta convertirse con el paso del tiempo en una brillante diseñadora para la más importante compañía de juegos del mundo.

       La autora la llama una "ficción digital multimedia". Los episodios están traducidos al fracés, alemán, italiano y español. Ha recibido numerosos premios y distinciones y se publicó en 2007. En el enlace anterior aparecen también los numerosos colaboradores (fotógrafos, diseñadores web,...) que intervienen en la obra. A pesar de todo, no he visto ninguna monetarización, es accesible de forma totalmente gratuita.

        No dispone de enlaces de hipertexto, es todo multimedia en flash y la interactividad te permite participar en juegos de consola con Alicia. En cada episodio se advierte del tiempo de lectura a emplear. Tiene una lectura lineal y nada ergódica.

        Me ha recordado al cine mudo: allí lo dominante eran las imágenes en movimiento, para completarlas se le ponían subtítulos. En Alicia inanimada el hilo de la trama lo lleva el texto (muy breve) de pantalla a pantalla, las imágenes estáticas y el sonido de fondo funcionan como subtítulos. Aunque éste no es el caso en la obra que comentamos,  el riesgo de los hipermedia es descompensarse hacia el lado de la imagen en detrimento del texto; cuanto más lo hagan más será una regresión que, como mucho, podrá aproximarse a las películas antiguas subtituladas.

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viernes, 23 de octubre de 2009

La soledad del escribel





        Los escribas eran una minoría iniciada en un nuevo arte. Hoy el escriba exclusivamente electrónico (escrib-el) debe dominar, además de la prosa y los fundamentos de la técnica literaria, unas habilidades que incluyen “redactar” cibertextos. De hecho, la mayoría de las obras del Portal han necesitado la colaboración de expertos en diseño digital y en realización de páginas web. Lo más normal es que, como en el cine, el escribel ejerza de director y guionista, pero deba contar también con la ayuda de los cámaras, montadores, directores de fotografía, etc. Y ha de sufragarlos. Cuanto más compleja y ambiciosa sea la producción más necesitará de los expertos multimedia. Y aquí viene el problema, la literatura electrónica es desoladoramente gratuita. Ningún grupo poderoso querrá invertir (por ahora) en un negocio que ofrece gratis todas sus mercancías. La demanda sólo aumentaría si los lectores abandonaran masivamente el libro (como ha ocurrido con los teléfonos fijos) y sólo leyeran en aparatos con conexión a Internet. Se habla de la salida de ordenadores con papel electrónico, de forma que el mismo aparato serviría para leer y para navegar. Los nuevos lectores no concebirían los actuales textos desiertos de los libros y demandarían animación, navegabilidad, multimedia…¿Llegará?


Entrada publicada por Juan José Díez

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jueves, 22 de octubre de 2009

¿Es descentralizadora la literatura digital?


Me permito introducir al debate un asunto que sé que puede resultar espinoso pero sobre el que opino sería interesante reflexionar.

Acostumbrados como estamos a la facilidad de conexión a Internet (aunque, muchas veces, costosa) en Europa, en Japón o en Norteamérica, no somos conscientes de lo complicado que resulta hacerlo en gran parte del mundo. No me refiero sólo a las dificultades técnicas (que, en algunos lugares, también las hay) sino a las dificultades sociales. Este blog de literatura electrónica, por ejemplo, es inaccesible en China como lo son todos los que tengan extensión de dominio de blogger o youtube (excepto que uno se conecte con una llamada internacional dejando la fortuna en el intento). Simplemente, el acceso está bloqueado en todo el país. Como lo están muchos dominios en muchos lugares por motivos sociales, políticos o religiosos. Y esto no es un hecho baladí porque, entre los impedimentos técnicos y los impedimentos sociales, las diversas restricciones afectan a tres cuartas partes o más de la población del planeta. En gran parte de la geografía de la Tierra, un escritor diletante no puede confiar en Internet y en un blog para transmitir su obra ni podrá descargar en su e-book (si alguna vez llega a tenerlo) la literatura que desee. En gran parte de nuestro mundo, lo que se puede y lo que no se puede leer electrónicamente está férreamente regulado.

Hechos como este me hacen reflexionar sobre si la literatura digital es descentralizadora y liberadora, o más bien lo contrario. Sobre todo si, como ya se debatió en algún post anterior, se asume que dicha literatura se memoriza preferentemente en Internet. En Occidente, se suele enfatizar en este carácter descentralizador de la nueva literatura digital que “libera” al autor de las redes establecidas de publicación, de las editoriales, de la jerarquía que impone la tradicional cadena escritor->editor o escritor->lector, de la publicidad y de los canales habituales por los que las obras llegan al lector. Pero, ¿es así?. Me ha venido a la cabeza un post de hace ya bastante tiempo
y del que entresaco algunas ideas que me parecen pertinentes:

Pero no parece que pueda hablarse de descentralización real. La verdad es que la democratización literaria es sólo aparente.Primero, está al alcance de muy pocos [planetariamente hablando]. De hecho, en gran parte del planeta, el papel impreso convencional es más descentralizador que la literatura digital. Porque, para empezar, la literatura digital se soporta en un medio físico mucho más controlable y complicado de poseer que el papel. Las redes informáticas no son descentralizadas. La conexión de las redes entre continentes pasa por unos pocos cables submarinos y por unos pocos satélites de telecomunicaciones que, obviamente, son controlados por sus dueños, bien sean grandes compañías de telecomunicación o sean gobiernos. Los servidores por los que circula la información son también escasos y deben adecuarse a los requisitos legales de control de la información que cada nación dispone. Todo ello, sin olvidar que es extremadamente sencillo establecer restricciones a la circulación de la información electrónica (incluso para bloquearla en un país completo) bien sea por motivos sociales, morales, éticos o políticos. Desde luego, más sencillo que privar de libros a toda una nación. No parece correcto decir que las editoriales convencionales controlan más que las instituciones y empresas que controlan la red. Y sin dejar de mencionar que cada vez que leemos algo –aparentemente libre- recibimos una avalancha de cookies, spyware, sniffers, virus y addware.

Podemos leer un libro en papel en secreto, sin que el mundo sepa lo que nos gusta o no nos gusta; mucho más difícil es no dejar pistas de lo que uno ha leído o descargado de la red.
Segundo, el usuario de literatura digital necesita de un hardware local muchos órdenes de magnitud más complejo que el papel. Un ordenador, energía para hacerlo trabajar, conexión telefónica, etc. Cuando hablamos de la revolución de la Web 2.0, de la descentralización de la información, de la simplicidad de publicación, etc. lo hacemos desde una visión muy euro-centrista u occidente-centrista. Sin duda, es mucho más fácil hacer llegar a una zona remota de África un montón de libros que ordenadores. Sin duda, es mucho más sencillo que una gran parte de la población mundial acceda a la satisfacción de leer buena literatura con papel que por vía digital, más sencillo tener una imprenta manual que una electrónica. Esto puede cambiar en un futuro lejano pero, hoy por hoy, es así. Por cada individuo que tiene un acceso sencillo a la red hay seis en el planeta que no tiene siquiera acceso.

Por supuesto, no se trata de cargar la culpa sólo en los gobiernos, en las empresas o en las instituciones. Los lectores, a nivel individual, tampoco damos facilidades para que la literatura digital circule libremente:

Quinto, no practicamos con el ejemplo. El usuario medio defiende la libertad de acceso a Internet, la descentralización de la red, etc. pero luego protege su ordenador con toda clase de elementos que impiden la llegada de tal información: proxies, firewalls, antivirus, programas que impiden navegar en muchos lugares, etc. No es ya una imposición que llegue de arriba sino algo que nosotros mismos deseamos. ¿Cómo va un autor de literatura digital explorar las posibilidades de la misma si el uso, casi obligatorio, de scripts, flashes, etc. va a ser bloqueado por la mayoría de lectores? ¿Cuántos de nosotros al recibir un mensaje de que la obra digital tiene contenido activo seguimos leyendo? ¿cuántos abortamos la ejecución de la obra por si acaso?

Por último, me gustaría señalar el riesgo inherente a que la literatura – y el conocimiento en general- esté sólo en la Red. Es lo que viene denominándose cloud computing o computación en red
. Porque la Red es, en el fondo, una serie de ordenadores de almacenamiento y de redes de comunicación que dependen de unas muy pocas instituciones o empresas privadas. ¿Qué ocurriría si esas empresas quiebran o simplemente cambian de parecer o, en el uso de sus intereses comerciales legítimos, eliminan contenidos o los hacen prohibitivos? ¿Es universal una literatura cuya distribución, control y almacenamiento está en manos de unos pocos (a nivel mundial, de hecho, muy, muy pocos) o es más confiable el sistema tradicional de bibliotecas y universidades, mucho más extendidas y no tan centralizadas?

Seguramente, el futuro traerá soluciones a estos problemas pero, aquí y ahora, son dificultades significativas en el camino de la literatura electrónica.



Entrada publicada por Félix Remírez
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