He sabido, gracias a Papel en Blanco, que Anthony Zuiker, creador de la serie de televisión estadounidense CSI, ha publicado 'Level 26', “a diginovel”. El camino es: te compras el libro por 18 dólares, lo lees normalmente y te encuentras con un asesino en serie que, al ser contorsionista, accede a sus víctimas utilizando muy sinuosas artes y eliminándolas con especial sadismo. Si no tienes bastante con tu imaginación y quieres ver la sangre o entrar en detalles visualmente violentos, entonces, cada veinte páginas aparece un código, vas a la página web y en una casilla al efecto introduces la clave, lo que te da acceso a un clip de unos 3 minutos (Zuiker lo llama "ciberpuente") que complementa la escena que acabas de leer. El libro se basta a sí mismo, puede seguirse sin ver los ciberpuentes en internet, pero entonces te pierdes la sangre, la posibilidad de charlar con el autor o la de formar parte de una comunidad social asociada a la página web de la novela. En suma, la diginovela es un libro normal y corriente, al que se le adosa en vez de un CD, como hacen otros, unos videoclips. Se trata de una yuxtaposición, más que de una integración. ¿Es esto ciberliteratura? Al no necesitar el ciberespacio para sobrevivir y no utilizar el recurso fundamental de internet que es el hipertexto, (sólo conserva un multimedia redundante y una interactividad tipo chat) podemos decir que no, que como el Vook, es un híbrido que no suelta amarras del libro monetarizable.
Entrada publicada por Juan José Díez

